Durante su participación en un foro virtual organizado por Ancham-Bolivia, Camacho señaló que en caso de lograr la Presidencia vetaría a aquellos países “que no tienen democracia” y citó, entre ellos, el caso de Cuba y Venezuela.
Sin embargo, el exlíder cívico de Santa Cruz también se mostró proclive a priorizar el interés económico con otras naciones. “Nosotros necesitamos liberar exportaciones y generar mercados. Hacemos negocios donde tenemos oportunidad de ganar, aunque vimos que los acuerdos por simple afinidad ideológica son un fracaso. Con ideología solo creamos susceptibilidad”, añadió.
Consultado específicamente por el caso de China, país que mantiene un régimen comunista en lo político, Camacho señaló: “Cuba es un país que tiene un régimen de años con un solo partido. China es un caso especial y es un mercado que nos interesa. Es un régimen distinto, pero no es como Cuba donde no existen los derechos de las personas”.
Acerca de su visión de las relaciones con Estados Unidos, Camacho dijo que en principio renegociaría el restablecimiento del sistema de preferencias arancelarias Atpdea, “que fue dejado por simple ideología y perjudicó particularmente a El Alto”, donde dijo que se dejaron de percibir 300 millones de dólares por exportaciones, reduciéndose en la actualidad a solamente 15 millones.
También se refirió a las relaciones con bloques económicos y apuntó que buscará el ingreso de Bolivia como miembro pleno del Mercosur, lo que convertiría al país en “una bisagra” frente a otros bloques comerciales de la región, entre ellos la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
El candidato presidencial también respondió preguntas relacionadas con los yacimientos de litio, afirmando la necesidad de buscar inversionistas para explotar esas reservas “pero en condiciones ventajosas”, pues advirtió que “se necesitan 5 mil millones de dólares y queremos ser parte de la cadena de producción de las baterías”.
Al responder preguntas sobre la publicación de encuestas que lo sitúan con una baja expectativa, y si estaría dispuesto a declinar su candidatura a favor de otras fuerzas con mayores posibilidades, Camacho rechazó esa posibilidad al señalar que los sondeos “no reflejan la realidad”.
“Si estamos en esta candidatura no es porque nos interese la Presidencia. Por lo tanto, esta candidatura no es de interés personal y responde al llamado de esas personas que estuvieron en este proceso y que quieren la garantía de que Evo Morales ya no pueda volver al poder. Hemos visto que ni la izquierda ni la derecha pudieron sacar de las crisis de este país”, exclamó.
Respecto a sus propuestas dentro del campo político, Camacho se mostró partidario de emprender reformas profundas, y mencionó entre ellas la posibilidad de un cambio constitucional mediante la convocatoria a una Asamblea.
“Es necesario modificar la Constitución en muchos escenarios; debemos tener una constitución basada en el consenso y en la realidad de un país, en función de consensos y que todos se sientan incluidos. No a la reelección y modificar el sistema político. Hay que hacer una asamblea constituyente para tener una constitución real”, concluyó.



