Medio: Nuevo Sur
Fecha de la publicación: sábado 25 de julio de 2020
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Demandas
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Las declaraciones que hacen los grupos vinculados al M.A.S, son una prueba convincente de que el núcleo de esa organización política, es el sindicalismo del Chapare y los dirigentes que durante estos años estuvieron financiados por el Estado y de cuyos cuadros más leales obtenían los perfiles para sus listas de candidatos. Los méritos siempre fueron la intransigencia y el fanatismo, la estrategia es la de la imposicisión, para eso las amenazas, las descalificaciones y los insultos, repetidamente se emplearon como tácticas, inclusive en momentos en los que estaban en el gobierno, las marchas y amenazas a los líderes de la oposición, seguían siendo el mecanismo para conseguir sus demandas y remontar cualquier obstáculo. Esta es una forma de entender la política, una escuela que se basa en la democracia sindical, que lo único que tiene de democrática es la palabra, por eso las reacciones ante una tibia actuación del Tribunal Supremo Electoral, es respondida con un ultimátum y acciones para intentar desde las calles imponer aquello que no corresponde reclamar ante los tribunales. Con seguridad tanta molestia se debe a que Salvador Romero esta vez no consultó con Evo Morales el cambio de fecha, como lo hizo cuando se postergaron las elecciones, que la Asamblea Legislativa Plurinacional arbitrariamente impuso para agosto y que se tuvieron que trasladar a septiembre, en ese momento tampoco se resolvió el problema de fondo, sin embargo entonces los vocales actuaron como dóciles subordinados y en esta última decisión, lo hicieron asumiendo por primera vez las competencias que tienen en esa materia. La lógica de tratar las diferencias obligando a que los demás resignen sus aspiraciones y cedan sus derechos, les sirvió para llegar al poder obligando a que se adelanten elecciones y fue su herramienta para manejar las diferencias durante casi catorce años de gobierno, sin embargo ahora el contexto es diferente y algunos siguen pensando que por los mismos caminos, se pueden alcanzar los mismos objetivos, aunque los tiempos sean otros. Las grandes mayorías se cansaron de tales abusos, no estuvieron dispuestas a tolerar el fraude electoral y exigen elecciones transparentes, eso es lo mínimo que corresponde en democracia y para eso es la tarea de transición y desde que comenzó esta etapa, esa es la contradicción que se tiene frente a quienes se rehúsan a tolerar los cambios y se acostumbraron a negar derechos, pues creen seguir en el poder porque todavía tienen gente en las instituciones públicas. En el M.A.S siguen creyendo que esas arbitrariedades institucionales son útiles, en un País que resolvió desde el 20 de Octubre sus problemas en las calles, aunque quienes iban a bloquear fueran otras personas y se cambiaran las piedras por las pititas, desplegando una revolución democrática sin parangón, por eso la realidad es especialmente compleja y esa es la razón por la que las mismas amenazas, ya no tienen demasiado efecto, porque ya no somos los mismos y las circunstancias tampoco. En noviembre quemaron casas y buses en La Paz, intentaron cercar ciudades y fracasaron una y otra vez, ojalá comprendan que esa no es la manera de hacer política, algunos sacan lecciones de los errores y también hay quienes ni cuando caen de bruces los admiten, precisamente porque los nostálgicos son los que no entendieron que el pasado quedó atrás y que el futuro les pertenece a quienes lo enfrentan como una posibilidad sin exclusiones y sin nada escrito en piedra.



