Las proyecciones basadas en un informe respecto a la cantidad de personas que padecen enfermedades de base en el país dan cuenta que habría un ausentismo de cuatro millones de personas.
El diputado de Unidad Demócrata (UD), Gonzalo Barrientos, explicó que el riesgo está latente en este grupo de la población.
El documento establece que dos millones de personas padecen hipertensión arterial, 767.000 padecen por diabetes; 600.000, chagas; 450.000, poliglobulia; 230.000 ciudadanos por COVID-19, entre portadores y sus familiares; además de 17.000 con tuberculosis. A esto, se suman un millón de personas mayores de la tercera edad y 180.000 mujeres embarazadas.
"Con datos oficiales, hay cuatro millones de compatriotas que son vulnerables a un contagio y a una situación muy extrema por el coronavirus. Todos sabemos que quienes tienen enfermedades de base o las personas de la tercera edad o embarazadas son vulnerables, entonces se puede ocasionar un gran ausentismo", explicó.
Los datos presentados por Barrientos fueron recabados de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Médicos Sin Fronteras, el Instituto Boliviano de la Altura y del Instituto Nacional de Estadística (INE).
"Nos están planteando aquí una discriminación en masa de millones de compatriotas porque, en vez de fortalecer, va a debilitar la democracia" argumentó Barrientos.
VOTO RESOLUTIVO Los comités cívicos de Bolivia emitieron ayer un voto resolutivo tras una reunión de emergencia realizada ayer en La Paz.
"Exigimos la anulación de la convocatoria del proceso electoral del 6 de septiembre de 2020 y efectuar una nueva convocatoria cuando las entidades técnicas y médicas a cargo de la pandemia, lo consideren seguro", señala el documento de los cívicos, que fue leído por el presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Juan Carlos Manuel.
El dirigente señaló que el sector considera que es un "acto inhumano y criminal" efectuar los comicios en septiembre, exponiendo a la población a un contagio masivo, que resulta mortal en algunos casos y más aún cuando la capacidad de los servicios sanitarios tiende al colapso por el incremento de casos.
De acuerdo con proyecciones del Ministerio de Salud, el pico más alto de contagios de coronavirus se registrará a principios de septiembre.
El dirigente cívico señaló que ante la crisis sanitaria que atraviesa el país, la realización de los comicios empuja a la ciudadanía a participar de la jornada de votación poniendo en peligro su salud y su vida. Se refirió a los notarios y jurados electorales, los delegados de los partidos políticos, los jueces electorales, policías, militares, inspectores, observadores nacionales e internacionales.
En ese sentido, Manuel afirmó que se trata de un "cálculo" político del MAS con el fin de ganar a toda costa los comicios, lo cual implicará un elevado índice de ausentismo.
En tanto, manifestó que los sectores sociales dominados por el MAS bajo su "dictadura sindical" serán obligados a sufragar con el discurso de que "el coronavirus no existe".
Asimismo, Manuel expresó que los bolivianos tienen muchas razones para dudar de la transparencia del proceso eleccionario, tomando en cuenta que "la estructura montada por el MAS" en el Órgano Electoral, para consumar el fraude electoral en los comicios del 20 de octubre de 2019, "continúa intacta y no fue desarticulada".
Por ello, los cívicos piden que se aceleren las investigaciones de ese caso para hallar a los autores intelectuales y materiales, y sean sancionados con todo el peso de la ley. Además, solicitaron una auditoría al padrón electoral y hacer público el proceso de depuración de electores, además de verificar el incremento de votantes en los municipios rurales. También piden retirar a todos los funcionarios de los Tribunales Electorales Departamentales (TED) que trabajaron durante el proceso electoral de 2019 y reemplazarlos por personal profesional.
Finalmente, informaron que en 2 semanas se reunirán de nuevo para definir las acciones que se asumirán a nivel nacional, en caso de que no se cumplan con sus demandas.



