Medio: El Diario
Fecha de la publicación: domingo 19 de julio de 2020
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Asamblea Legislativa Plurinacional
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Ese fenómeno político de ruptura se fue produciendo a partir del momento en que la tierna amistad entre la presidente del Ejecutivo y la del Senado, Eva Copa, empezó a resquebrajarse por todos lados, hasta que terminó cuando el Órgano Legislativo Plurinacional empezó a recibir órdenes impartidas por el defenestrado y renunciante ex presidente, el cocalero Evo Morales, desde Buenos Aires, para que rompa relaciones con el Ejecutivo, procure la desestabilización, consiga la renuncia de la presidenta Jeanine y asalte el gobierno, mediante un golpe de Estado y el gobierno quede exclusivamente en manos del MAS. La maniobra encumbraría en el poder a la presidenta del Senado, Eva Copa, o, en su defecto, al presidente de la Cámara de Diputados.
Sin embargo, tan halagüeños proyectos quedaron desbaratados y los dos candidatos presidenciales quedaron con los crespos hechos, ya que fueron víctimas del virus chino que se filtró en el Parlamento, a la vez que se deslizó al Palacio Quemado para atacar a la presidenta Áñez y a más de la mitad de sus ministros, dejando prácticamente al país sin gobierno.
Como es lógico, la ruptura entre las dos fuerzas partidarias que ocupan el gobierno no dejó de llegar, primero con pequeños roces y celos de alcoba y, finalmente, con choques cada vez más intensos que están por llegar a la manos, pero siempre con el objetivo de que Jeanine sea defenestrada de su mando y éste pase a cualquier candidato masista, por la vía de golpe de Estado, ya que por la vía electoral es imposible, pues la historia es irreversible, nunca retrocede, aunque en Bolivia ocurren cosas increíbles y más va hacia atrás que hacia adelante.
El enfrentamiento entre dos fuerzas políticas antagónicas en el poder dual que existen el gobierno, en últimos días ha llegado a su máximo nivel o sea a las manos. El poder de Jeanine aprueba decretos por su cuenta y la Asamblea Legislativa hace lo mismo, quedando demostrado objetivamente que en Bolivia hay dualidad de poderes. En efecto, por un lado, el Poder Ejecutivo gobierna por su cuenta y el Legislativo por su libre arbitrio, vale decir que mientras una parte del gobierno va a la izquierda, la otra va a la derecha o sea hay un estado de cosas bochornoso y en general lamentable.
De esa manera, el Poder Ejecutivo aprobó el ascenso a generales sin previa sanción del Senado o desconoce leyes enviándolas al Tribunal Constitucional, mientras el Senado promulga leyes actuando como Poder Ejecutivo, como en los casos de convocar a elecciones, determinar rebaja de alquileres, producción libre de bióxido de cloro, etc., en abierta provocación golpista, en momentos en que las órdenes de Buenos Aires, el Foro de San Pablo, el narcotráfico y la alianza de Puebla hacen huelgas, bloquean, etc., ante la posibilidad de una postergación obligada de las elecciones que, según los golpistas, causará una conmoción para facilitar un golpe evista, en vista de que la vía parlamentaria se ha frustrado por culpa del virus chino.



