Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: sábado 11 de julio de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Ese resultado equivaldría a abrir las puertas a un período inédito en la historia, en que todos los poderes pertenecerían a un solo partido; a aceptar la conculcación de las libertades civiles y políticas, a legalizar la corrupción, a condonar el uso irracional de fondos públicos, a premiar a los que hicieron fraude y a admitir que los que mienten pueden más que los que cumplen la ley.
En cambio, la unión de fuerzas democráticas permitiría tres efectos:
i) Reunir toda la votación necesaria para vencer al MAS en primera vuelta en la lista del candidato a Presidente y candidatos a diputados plurinominales;
ii) Vencer en una cantidad notable de departamentos y por consiguiente acumular curules senatoriales, evitado que el MAS paralice al Senado o lo instrumente;
iii) Vencer en casi todas las circunscripciones uninominales, porque la suma de los votos de dos o tres fuerzas será mayor que los solos votos del MAS. El resultado combinado sería un gobierno democrático, elegido legítimamente y con mayoría parlamentaria.
Indudablemente forjar una alianza es difícil y hacerlo contra el tiempo, más. Gobernar en común implica grandes negociaciones y superar diferencias de programáticas, doctrinarias y de liderazgo. No obstante, el momento extremadamente difícil que vive el país exige decisiones de gran calado.
Veremos ahora si los políticos demócratas están dotados de la inteligencia y generosidad que se atribuyen, o de todo lo contrario.
Los ciudadanos no perdonaremos ni olvidaremos.



