Medio: La Razón
Fecha de la publicación: martes 07 de julio de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Hasta el domingo 5, el número acumulado de casos positivos con COVID-19 en Bolivia llegó a poco más de 39.000; esto significa, señaló Mesa, 323 contagiados por cada 100.000 habitantes; cuando en Paraguay existen 33 enfermos por cada 100.000 personas, y en Uruguay, 27 por esos mismos 100.000 habitantes. Para el candidato, esto solo significa que ambos países “han logrado un éxito en la lucha contra el COVID-19 gracias a sus adecuados planes de contingencia”.
“¿Qué hicieron bien esos gobiernos y qué hizo mal nuestro gobierno?”, se preguntó el candidato. En el caso de Uruguay, afirmó, desde que apareció la pandemia, el 13 de marzo, lo primero que se hizo fue tener una respuesta sanitaria basada en pruebas masivas y el seguimiento a la enfermedad: “Se hizo y hace un número muy significativo de test, un seguimiento muy riguroso, vacunas antigripales para no confundir los síntomas de enfermedad entre unos casos y otros”.
Destacó que hasta la fecha en ese país se hayan hecho 45.000 pruebas, y “en los propios hogares”, 2.000 pruebas diarias, lo que contrasta con la realidad boliviana. Afirmó: “Nuestra capacidad de aislamiento y seguimiento (que es lo que se consigue precisamente con las pruebas) es casi nula debido a la descoordinación de los distintos niveles de gobierno y, para colmo de males, heredamos un sistema de salud desastroso del mal gobierno del MAS”.
Para Mesa, el éxito uruguayo también se da por el “apoyo del sistema político y la ciudadanía”; en esto, parte del fracaso boliviano, dice, está en “un parlamento (con mayoría masista) que pone trabas”.
En relación a Paraguay, el candidato destacó el presupuesto destinado por ese país a la lucha contra la pandemia, 1.600 millones de dólares, apuntando, nuevamente la compra de test para encarar el mal.
Es aquí que el candidato deplora la poca transparencia e ineficacia de la inversión boliviana. “Bolivia no ha hecho una inversión clara ni transparente en una dimensión adecuada para trajes de bioseguridad, número de test y sobre todo unidades de terapia intensiva. Pero particularmente, no ha establecido una coordinación adecuada entre el sistema nacional, el sistema departamental y los sistemas municipales”, afirmó.
Según el Ministerio de Salud, a la fecha está prevista la llegada al país de 495.600 pruebas, que serán distribuidas en al menos cuatro entregas: hasta el 30 de junio debían arribar 32.400; 243.400 hasta el 31 de julio; 100.000 hasta el 31 de agosto; y, 119.800 hasta el 30 de septiembre.
Para Mesa, en momentos en que estamos camino al pico de los contagios, “todavía estamos a tiempo”. Por eso demandó hacer “muchos más test”, comprar “más unidades de terapia intensiva y equipos de bioseguridad”, aparte coordinar entre los gobiernos nacional y subnacionales.



