Medio: Nuevo Sur
Fecha de la publicación: sábado 04 de julio de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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La gente se encuentra confundida porque recibe mucha información contradictoria, pues resulta que surgen demasiados “expertos” y todas las medidas sean políticas o sanitarias, terminan siendo controversiales y generando una notoria e innecesaria incertidumbre, plasmada en niveles de ansiedad muy grandes. El problema radica en que no se puede hablar de política sin pensar en el tema de salud y cuando nos enfocamos en la Pandemia terminamos preocupándonos por las elecciones y los intereses de los partidos políticos o de la actitud sospechosa del Tribunal Supremo Electoral, por ese motivo urgen las respuestas, para que finalmente la coyuntura se ordene y la misma población sepa como colaborar con las autoridades. Ayudaría mucho saber con exactitud cuál es la capacidad hospitalaria que tiene cada departamento, el nivel de ocupación de camas y la cantidad de unidades de terapia intensiva disponibles, información de esta naturaleza es pública y muy precisa en otros países y sirve para que los ciudadanos tomen previsiones y al menos sepan a que ajustarse y cuáles son las circunstancias objetivas de su realidad. También es necesario que se nos explique con mayor detalle respecto a la situación de la economía, qué sucede exactamente con el bloqueo de recursos en los que se encuentra empeñada la Asamblea Legislativa Plurinacional, de esa forma la población sabrá exactamente que pedir y a quién hacerlo. Lo propio ocurre en materia judicial, el Tribunal Constitucional tendrá que aclarar sus actuaciones, porque la retardación en la resolución de las acciones abstractas de inconstitucionalidad, desata una peligrosa inseguridad jurídica, que no solo tiene que ver con el ejercicio de derechos constitucionales, sino también con las posibilidades de que este fenómeno judicial se constituya en un obstáculo insuperable, al momento de que se intente reactivar la economía e impulsar tanto la producción como el empleo. El dialogo anunciado por el ministro Arturo Murillo, entre los candidatos Añez y Mesa, puede servir para despejar dudas e inspirar cierta confianza respecto a las posibilidades del futuro, cabe esperar que no se trate solamente de agitar las expectativas y por el contrario sea una señal de madurez y de amplitud, en un momento donde la política se constituye en un factor negativo para el combate de la Pandemia y la superación de una coyuntura donde hay demasiados “expertos”, pero pocos se hacen responsables de buscar e implementar soluciones. La situación sanitaria es tan compleja en el Mundo, que ni siquiera existe un tratamiento uniforme para la enfermedad, tampoco hay medicamentos de una eficacia que marque la diferencia y la producción comercial de una vacuna tomará su tiempo, por eso cansan las opiniones de aquellos denominados comités científicos sin epidemiólogos y los pronunciamientos diligentes en unos casos y negligentes en otros. Ojala se actué con grandeza y los egos queden en segundo plano, sin embargo esta realidad obliga a que desde el Estado y la política, de una vez se den señales claras, pues mucha gente tiene una ansiedad que termina siendo peligrosa para su propia salud, extremo que se puede comprobar tan solo visitando las farmacias o enterándose de tantas noticias confusas en los medios de comunicación, es precisamente ahora que las respuestas son extremadamente valiosas, cuando surgen las mayores dudas, el tiempo es un factor que nunca se debería subestimar y ante lo que está ocurriendo, solo queda esperar, a que algunos actúen con criterio de oportunidad, agucen su sentido común y encuentren la elocuencia, inteligencia y serenidad, que hacen al verdadero liderazgo.



