Hoy, desde su asilo, teje los hilos para su retorno al poder. Y a casi ocho meses de su fuga, la realidad política actual, agravada por la pandemia COVID 19, habla de que su sombra sigue ensuciando la realidad boliviana, como la conspiración para la compra de respiradores con sobreprecios en plena emergencia sanitaria. Los autores: funcionarios del régimen, aún en sus cargos, en connivencia con Morales y los suyos.
¡Hay tanto para abrirle proceso por estafa a la democracia boliviana! Es una cuestión de justicia que no se sacia ni con el silencio ni con el olvido. ¿O se pasará a la cuenta del otario el desconocimiento al Referéndum de 2016, que le dijo NO a su cuarta reelección? ¿Y la violación al artículo 168 de la CPE, que admite solo dos elecciones continuas, y el cocalero iba por la cuarta? ¿Quién asume las ‘guillotinas judiciales que asestó a sus oponentes políticos?
Creímos que su huida eliminaba la antipolítica populista y violenta de los ‘lumpen-intelectuales’ y de las barras bravas, más que movimientos sociales, con sus muertos a cuestas. ¿Quién responde por las muertes de la Calancha, Porvenir, hotel Las Américas, Caranavi, La Guardia, Pan Duro, Montero, Senkata, Sacaba, estas últimas dos con el cocalero ya fugado? ¿Quién hace justicia a la represión que sufrieron los indígenas del Oriente en Chaparina, y los exilios políticos de tantos, entre otros hechos luctuosos?
Desde su asilo, el ‘ex’ maneja los 2/3 del Congreso, ‘tranca’, más que Asamblea Legislativa, pues obstaculiza las tareas del gobierno constitucional. De transición sí, como insisten medios de prensa, Fundaciones diversas, el partido del cocalero y algunos políticos que no terminan de comprender que el enemigo de la democracia en Bolivia son Morales y su partido, no la candidatura de la presidente Añez.
Y el ‘ex’ sigue dando golpes a los Poderes del Estado. Acaba de darlo al Poder Judicial, ‘quitándole la confianza’ a la señora que ejercía el cargo de presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, en el que debió estar tres años, pero solo estuvo 6 meses. Fue sustituida por un connotado militante del MAS. Allí se ‘trancarán’ todos los procesos contra el fraude electoral de 2019 y cualesquiera otros por los crímenes cometidos por Morales y sus conmilitones. El Tribunal Electoral abrió querella por aquel fraude, pero se quedó en lo abstracto: no le puso nombre y apellido. ¿Nos creen idiotas?
¿Está Bolivia a tiempo todavía de encontrar un camino político plural, productivo, cultural y socialmente inclusivo, descentralizado, hasta federal? Dispersos y a tiro de cañón, como va la sociedad política, no. Juntos, unidos y solo pensando en recuperar la democracia para impedir el retorno del tirano, sí.



