Medio: Nuevo Sur
Fecha de la publicación: viernes 26 de junio de 2020
Categoría: Institucional
Subcategoría: Vocales
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Abundan las noticias que generan dudas sobre su imparcialidad, toda vez que esperó Romero a que varios Tribunales Electorales Departamentales, tuvieran que asumir representación dentro del proceso penal que se le sigue a quienes llevaron adelante las últimas elecciones, para recién constituirse en parte procesal mediante una demanda defectuosa y después de que la Procuraduría prácticamente lo conminara a que asumiera sus obligaciones legales.
De la misma manera con obcecación impulsó un calendario electoral que se pretende desarrollar en plena Pandemia, cuando los contagios están llegando a su pico y en varios departamentos los servicios de salud ya colapsaron, en ese contexto cómo se puede exigir a la gente que acepte ser jurado electoral o que vaya a votar junto a millones de personas el seis de septiembre, bajo el argumento de que hacerlo es equivalente a ir al Banco, para hacer una transacción financiera, aseveración que resulta además de pueril y cínica, indignante porque es un insulto a la inteligencia.
Luego nos enteramos de que el sesenta por ciento de los recursos públicos que dispondrán los partidos para hacer campaña, serán entregados al M.A.S, que coincidentemente resulta ser el principal responsable de la crisis política en la que nos encontramos y como si estas señales no fueran suficientes, ahora nos enteramos de que los funcionarios que perpetraron el fraude en la Argentina, no fueron removidos y llevaran a cabo las tareas que corresponden al sufragio en el exterior.
En el caso de Tarija nos enteramos hace poco, que el ex vocal Gustavo Ávila, quien es procesado por las irregularidades que se cometieron en nuestro Departamento, impartió cursos de capacitación al personal que trabajará en nuestra jurisdicción, algo que muestra una aberrante falta de ética institucional y sólo sirve para acrecentar las dudas y la desconfianza que está sembrando esa institución en una sociedad enfrentada y con percepciones políticas polarizadas.
Es realmente preocupante que se actué con tanto cinismo y que en un momento tan delicado se den nuevos motivos para los cuestionamientos, cuando todos los que buscan una salida democrática a los problemas del País, anhelan elecciones limpias y quisieran que se recomponga una institución fundamental, que hace más de una década no es ni la sombra de lo que fue.
Salvador Romero tras su designación era depositario de muchas esperanzas, una carrera profesional meritoria parecía ser la garantía necesaria, para salvar al Sistema Electoral del pozo al que fue arrastrado, sin embargo se acumulan los hechos que devastan y desacreditan todo lo que se está haciendo, triste realidad que requiere de un giro inmediato, a menos que se quieran desechar las últimas oportunidades que quedan y nos lleven por derroteros muy peligrosos.
Es una pena que tengamos que referirnos a estos temas, cuando ansiamos verlos totalmente superados y cuando la atención de todos tendría que estar centrada en nuestra salud y en la defensa de la vida, estos acontecimientos sirven para recordarnos, que la salud no solo es la ausencia de enfermedad, sino que es el equilibrio entre la estabilidad psicológica y la física, donde no se tiene ni lo uno ni lo otro, sin un entorno favorable y un sano optimismo respecto al futuro.



