Medio: El Diario
Fecha de la publicación: domingo 28 de junio de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Ha sostenido, ante la posición del gobierno de velar previamente por la salud del pueblo, que ellos exigen que se lleven a cabo las elecciones y si ello no ocurre, “determinarán” que se realicen “por las buenas o por las malas”, o sea que no hay vuelta que dar, sino cumplir. El gobierno, consciente y responsable por la salud de la población, sostiene que antes del proceso electoral está la salud del pueblo y en ello se empeñará; luego de superado el problema, se encargará del proceso electoral. Fue clara y terminante la respuesta y acorde con lo que la colectividad nacional quiere, inclusive frente a la posición de algunos partidos políticos que querrían, de todos modos, se proceda a las elecciones.
Innegablemente, el mayor interesado en las elecciones es el MAS que busca su retorno al poder, pese al rechazo categórico y terminante del pueblo que en reiteradas oportunidades le negó su apoyo, con excepción de algunos cuadros fanatizados por su caudillo y que por recibir dineros, son capaces de toda exigencia. La conciencia ciudadana es clara en relación con el caso y solo se pregunta: ¿Por qué el terrorismo asentado en el masismo exige lo que rechaza el pueblo? ¿Por qué demuestra importarle nada o muy poco la lucha contra el Covid-19 que cobra tantas víctimas? Para la colectividad lo importante es que el gobierno se dedique a proveer a hospitales de medicinas, vituallas, equipos e instrumentos de trabajo; que cree más ítems para médicos y enfermeras; que trate de que se especialice a más profesionales de la medicina para combatir más contundentemente al virus. Le interesa que haya elecciones, pero luego de superar el drama que ocasiona el Covid-19, no antes.
Ni por las buenas ni por las malas el gobierno puede hacer caso a las incitativas y amenazas del masismo, que aliado con el terrorismo trata de imponer lo que no le corresponde y en lo que no tiene derecho alguno y ante la posición adoptada, seguramente llevará a cabo hechos delictivos en contra del país. Ello no será extraño para el pueblo, pero lo convencerá, una vez más, de cuánto son capaces quienes buscan retornar a un poder que han manejado arbitrariamente durante l4 años, en los que se despilfarró un dinero que podía servir para construir hospitales y equiparlos debidamente.
De momento, el pueblo está convencido de cuánto apela el masismo a la mentira y al engaño al sostener que ellos, los masistas, “han construido l.700 hospitales en el país en su gestión”, cuando la realidad demuestra que nada hicieron y lo que sostienen es una vulgar mentira y si hay siquiera un ejemplo de haber construido hospitales, que lo demuestren con uno solo y lo pongan a disposición de tanto enfermo que lo necesita.



