Medio: Nuevo Sur
Fecha de la publicación: miércoles 24 de junio de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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La fecha de las elecciones no trajo ni siquiera un poco de sosiego a la ansiedad política de algunos candidatos, pareciera que tampoco se encuentran muy satisfechos con sus cálculos políticos y con la banalización de los problemas fundamentales del País, mientras tanto los ciudadanos tenemos que sufrir el martirio de la desinformación que esto genera y las tensiones sociales que se desataron por los intereses que están en conflicto. Los hospitales colapsaron en los lugares donde el M.A.S se empeñó en quebrar la cuarentena, por eso sus puertas están cerradas en El Alto y en el Chapare, tampoco les fue mejor en las poblaciones donde organizaban marchas de protesta en marzo contra el aislamiento, basta constatar que Riberalta tiene más casos positivos y fallecimientos que todo el Departamento de Tarija y ni hablar de Trinidad, de Caranavi o de La Paz. Ahora la promulgación de la “Ley Electoral” resultó ser la nueva gran “controversia”, cuando es irrelevante en términos prácticos y aunque su congruencia con la postura de la Presidente es cuestionable, lo cierto es que sorprenden las críticas del MAS y las declaraciones de Carlos Mesa, quienes al parecer no están muy contentos con lograr sus objetivos y sufren las consecuencias de su hipocresía respecto al lugar que ocupa la vida y la salud de los bolivianos dentro de sus prioridades. Es una ironía ver que en el peor momento, aflora también lo peor de algunos políticos y como siempre las cosas terminan siendo más difíciles y complejas que en otras naciones, sobre todo porque en trece años se esforzaron en destruir la poca institucionalidad que había, por eso darle demasiada importancia a lo que sucede con la presidencia del Tribunal Supremo de Justicia o en las denuncias contra el Ministerio Público, sería equivalente a preocuparse por los problemas de autoridades seleccionadas en procesos electorales sin ninguna legitimidad y por las irregularidades cometidas por funcionarios designados por vínculos estrictamente políticos, algo que tomará bastante tiempo en ser reconducido y dadas las circunstancias resultan ser noticias de segundo orden. Lo que es crucial en este momento tiene que ver con la economía, después de todo el bloqueo de la Asamblea Legislativa Plurinacional, a los préstamos que tendría que recibir el Estado, representa prescindir de más de dos mil millones de dólares en plena época de crisis y esto es algo que debería acaparar toda nuestra atención, los empresarios ya se pronunciaron y con seguridad lo harán otros sectores, precisamente porque el daño no es al gobierno de Jeanine Añez, sino a los bolsillos de la gente que se encuentra desesperada porque se reactive la economía. Sí se trata de lo electoral, aquellos que actúan con perfidia deberían revisar sus cálculos, pues la Presidente en su rol de candidata puede capitalizar adeptos, denunciando a los culpables de que estemos en recesión económica y de que se sigan saboteando los esfuerzos por controlar la Pandemia, pues esos despreciables esfuerzos carecen de cualquier sentido lógico. Ojalá mejore el nivel del debate y algunas posiciones se revisen pronto, la mayoría de nosotros está preocupado por su salud y la política resulta parte del tedio que tenemos que soportar, por eso quienes intoxican la coyuntura deberían reflexionar sobre sus tácticas, a lo mejor la carrera electoral la están comenzando a perder, mientras enlodan y estropean todo, pues a los lobos no les sienta la piel de cordero y el hastío crece porque hasta la paciencia tiene necesidades.



