Medio: El País
Fecha de la publicación: martes 23 de junio de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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75 días parece un mundo. De hecho, apenas han pasado 90 desde que se declaró la emergencia nacional y se procedió a la cuarentena total aquel 22 de marzo en el que en el país había 27 casos confirmados de Covid-19.
La emergencia se levantó el 1 de junio por decreto presidencial, “dejando la posta” a los Gobiernos subnacionales para que aplicaran “planes de contingencia”. La decisión inconsulta dejó atónitos a la mayor parte de los alcaldes, que lo consideraron básicamente una “lavada de manos”, puesto que la cuarentena no sirvió para ampliar capacidades médicas que dependen del Gobierno (ítems, compra de respiradores, etc.) ni tampoco para fijar la conciencia social en la población sobre las medidas de higiene y distanciamiento social necesario. Cuando se levantó la emergencia había ya 9.982 casos confirmados en el país.
Según proyecciones se seguirán sumando de mil en mil casos cada día, y hasta dos mil en algunos casos – si es que la capacidad de testeo lo permite - pero nadie dice qué es lo que va a hacer para evitarlo
Nunca se ha conocido una estrategia nacional contra el virus. Nunca nadie ha detallado fases ni planes de contingencia a nivel nacional. El responsable de la estrategia, Mohammed Mostajo, abandonó el país la semana pasada diciendo que recuperaba sus otras funciones de embajador. El jefe de epidemiología del Ministerio de Salud, Virgilio Prieto, lee los datos el viernes y busca datos comparativos con otros países que nos dejen en buen lugar. La Ministra de Salud hace conferencias de prensa plagadas de anécdotas, y el Gobierno en general plantea curvas crecientes de contagios útiles para retrasar la fecha electoral y poco más.
Al principio, el pico de la pandemia debía llegar en mayo, lo que suspendió las elecciones del día 3. Luego iba a venir en junio y luego a finales de julio, justo donde se iban a ubicar nuevamente las elecciones. El domingo se reveló que el 6 de septiembre, justo la fecha electoral, se prevé tener 130.000 contagiados, por lo que Bolivia estará “en plena pandemia”, como repitió la Presidenta hasta la saciedad en su comunicado.
Es evidente que aquellos que se quedan mirando las curvas proyectadas como si fueran las sagradas escrituras no han entendido la dimensión del problema. Mientras más tiempo pase sin hacer nada, más se alargará en el tiempo la hipotética vuelta a la normalidad y más cerca estará la profecía de Navajas, que auguraba un 60% de contagiados en el país para superarlo, pero sobre todo, se sumarán miles de muertos: el 3% de letalidad actual repuntará, pues ya hoy los hospitales están colapsados.
Quedan 75 días para elecciones. Según esas proyecciones de quienes no quieren elecciones, se seguirán sumando de mil en mil casos cada día, y hasta dos mil en algunos casos – si es que la capacidad de testeo lo permite - pero nadie dice qué es lo que va a hacer para evitarlo. Apenas Tarija ha planteado un plan alternativo a la espera y el rastreo “puerta por puerta”, que es tan moroso que hará que el día 20 no sirvan los datos del día 1.
Quedan 75 días para elecciones. Tiempo de sobra para ponerse a hacer algo que de alguna forma pueda modificar las cifras, que como se sabe, solo tenderán a aumentar.



