Medio: El Día
Fecha de la publicación: jueves 18 de junio de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Contexto. La Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), aprobó la Ley de Elecciones Nacionales que envió el Tribunal Supremo Electoral (TSE), para que los comicios se lleven adelante hasta el 6 de septiembre.
El documento fue aprobado en las dos cámaras de la ALP y derivado al ejecutivo para su promulgación, donde actualmente se encuentra estancado.
Dura crítica. La presidenta de la Cámara de Senadores, Eva Copa, envió una carta a la presidente, Jeanine Áñez, en la que le solicita, entre otras cosas, cumplir con “el único mandato” que le fue encomendado y viabilizar la realización de las elecciones.
La nota es en respuesta a la carta que envió la semana pasada, la primer mandataria, solicitandole un informe epidemiológico y científico para respaldar la ejecución de las elecciones nacionales hasta el 6 de septiembre. “Como mujer, madre, boliviana y alteña, orgullosa de mis raíces aymaras, le pido que se ponga la mano en el corazón y cumpla con el único mandato que le fue encomendado, viabilice las elecciones y apoye al TSE con la realización de los comicios con todas las medidas de bioseguridad como ha sucedido en otros países”, señala la misiva de Copa.
Recuerda que la fecha fue acordada por el TSE con la mayoría de las organizaciones políticas, incluida la Alianza JUNTOS, que postula a Áñez a la presidencia. El documento fue sancionado tal cual fue enviado por el TSE, sin ninguna modificación.
Copa, además, señala que es “comprensible” que Áñez y su Gobierno busque quedarse en el poder “sin ir a las urnas” ya que, recalca, no fue elegido por el pueblo, pero le pide “evitar mayor dolor a las familias” y permitir que el Estado tenga un Gobierno legítimo y elegido democráticamente.
En la misma carta, Copa hace cuestionamientos a las acciones del Gobierno frente a la pandemia.
Critica que el Gobierno haya delegado la responsabilidad de luchar contra el coronavirus a las alcaldías y gobernaciones sin darle los recursos adecuados para ese objetivo y al mismo tiempo, pidió a Áñez un informe de las donaciones y créditos que recibió el Estado a raíz de la pandemia.
Informes técnicos. Por su parte, el presidente del TSE, Salvador Romero, reveló que las informaciones de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud fueron tomadas en cuenta para definir el 6 de septiembre como fecha de las elecciones generales 2020.
Dijo que el organismo electoral estuvo atento a toda la información oficial que ha brindado el Estado boliviano y la información pública de parte de autoridades. "Estamos trabajando con seriedad para llegar al domingo 6 de septiembre para una elección que será segura. El organismo electoral está convencido que se puede llevar adelante la protección del derecho a la salud y los derechos políticos", aseguró.
Consultado si la fecha podría cambiar en función de la evolución de la pandemia.
Dijo que Bolivia no es el único país de América Latina que lleva adelante un proceso electoral en medio de la emergencia sanitaria.
Detalló que “República Dominicana irá a votar el 5 de julio, Uruguay postergó su elección municipal de mayo a septiembre, Chile postergó su proceso electoral de plebiscito constitucional para octubre.
Preocupación. Por otro lado, surge un clima de tensión en el Movimiento Al Socialismo (MAS), tras la presentación de querella que hizo el TSE, en el bullado caso fraude electoral.
Desde el MAS, ven un intento de proscribir al partido político e inhabilitar a sus candidatos para los comicios electorales 2020. “Con esa nueva acción, orientada a proscribir al MAS-IPSP e inhabilitar a todos los candidatos del pueblo en estas elecciones, la imparcialidad del TSE está en duda”, señala el pronunciamiento.
Según el MAS, el fin de la denuncia presentada es quitarle la personería jurídica al partido.
Para el MAS es un ataque planificado por el Gobierno actual, presionado desde la Procuraduría del Estado.
Voz internacional. En torno a esta situación del MAS, la Organización de Estados Americanos (OEA) denunció en la víspera una campaña de desinformación en su contra a través de artículos y estudios publicados en diarios como el New York Times, con los que se intenta desvirtuar que hubo fraude electoral en las elecciones generales del 20 de octubre de 2019.
Según la OEA, los artículos que buscan justificar el resultado de la elección incurren en dos falsedades de inicio: la primera es suponer que los resultados reportados en el cómputo oficial son válidos. El organismo argumentó que se detectaron actas prellenadas, falsificadas, adulteradas y modificadas, por lo que cualquier análisis que tome como base la validez de estos resultados “no es confiable ni remotamente creíble”.
La segunda falsedad, que según la OEA incurren los artículos contra el fraude, es centrarse en el análisis estadístico. Explicó que un análisis estadístico por sí solo no valida ni comprueba un fraude, sino que da indicios de dónde observar con mayor atención. "Se ha articulado una maliciosa campaña de desinformación contra la OEA, con evidentes objetivos políticos, en relación a su rol en las pasadas elecciones de Bolivia. Como parte de esta campaña, incluso se solicitó a la OEA que convalide los resultados de las Elecciones Generales de Bolivia del 20 de octubre de 2019”, indica el comunicado, difundido por Luis Almagro, secretario general de la OEA, mediante su cuenta oficial en Twitter.



