El proyecto de ley es impulsado por el Movimiento Al Socialismo (MAS) y fue aprobado en el Senado.
Según el Gobierno, limitaría la acción de las fuerzas del orden, dando paso a una desestabilización y violencia. El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, afirmó que se busca “desestabilizar al país y dejarlo en indefensión”, lo que no será aceptado por las fuerzas del orden.
“Pueden estar seguros de que ni Policía nacional ni las Fuerzas Armadas se van a prestar a esa payasada”.
La norma establece que se declara Estado de Excepción en situación de guerra, invasión o ataque de potencias o grupos irregulares, pero aclara que conflictos, agitación popular, movilizaciones sociales, dificultades financieras no son justificativo para la declaratoria. También señala que las Fuerzas Armadas solo podrán participar en operaciones del orden público y control de disturbios cuando la Policía haya sido superada.
Asimismo, Murillo informó que se trabaja en el tema legal para evitar la posible promulgación de la norma.
“Vamos a hacer respetar los derechos de 11 millones de bolivianos. Resulta vergonzoso todo esto. Dice claramente que al MAS le interesa la confrontación y muerte”, agregó.
El diputado aliado del Gobierno Gonzalo Barrientos, consideró que la ley impulsada por el MAS "tiene el único objetivo de boicotear la cuarentena" contra el coronavirus COVID-19.
De parte del MAS, el diputado Franklin Flores justificó de que se debe normar la restricción de libertades.
La ley debe ser tratada en Diputados para su sanción y su posterior envío al Ejecutivo, para que la Presidenta decida si la promulga.
La presidenta de la Asamblea, Eva Copa, resaltó que con esta Ley de Excepción el Gobierno podrá regular el uso de agentes químicos, la represión y el accionar de las Fuerzas Armadas y la Policía y destacó que ahora el Ejecutivo deberá informar semanalmente de sus medidas.



