Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: martes 02 de junio de 2020
Categoría: Conflictos sociales
Subcategoría: Problemas de gobernabilidad
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Debido a la irrupción del virus chino el gobierno de la presidenta Jeanine Áñez no pudo dedicarse a sacar a luz detalles de la situación lamentable en que dejó el país el cocalero Morales y su equipo de corruptos.
Se esperaba que el nuevo gobierno ordenara una auditoría que fuera capaz de revelar toda la actitud dispendiosa y corrupta del régimen del cocalero para saber dónde fueron a dar los 310.000 millones de dólares que tuvo en sus manos gracias a los altos precios de las exportaciones.
Pero la llegada del virus chino interrumpió ese proceso de esclarecimiento, cuando la opinión pública estaba esperando toda la información para saber cómo se podrá recuperar aquella fortuna, si a través de juicios ordinarios o de responsabilidades.
La idea era que los jerarcas del masismo fueran obligados a descubrir dónde llevaron sus fortunas, porque se da por descontado que no las invirtieron en Bolivia, sino en paraísos fiscales del exterior.
Era preciso saber quién asumirá la responsabilidad del despilfarro más grande registrado en la historia de Bolivia, si el cocalero Morales, su familia, sus ministros, sus socios en el exterior, sus conexiones con organizaciones ilegales…
Pero llegó el virus chino y frenó todo. Lo malo es que los meses que han transcurrido desde la fuga del cocalero han hecho que sus compinches levanten cabeza y traten, cínicamente, de culpar al nuevo gobierno de presuntas irregularidades.
Ahora, cuando la presidenta Jeanine Áñez denuncia la existencia de sabotajes en contra de su gobierno y acciones orquestadas por los corruptos que quedaron en la administración pública para hacer daño, ocurre que los culpables del mayor robo de la historia del país tienen el descaro de levantar el dedo acusador.
Pero no todo está perdido. El viceministro de Crédito Público, Carlos Schlink, dijo en una entrevista de El Deber: “El Gobierno anterior (MAS) sobregiró las cuentas del TGN; es decir, se gastó la plata de más de 590 entidades públicas, alrededor de Bs 18.500 millones. En febrero y abril de 2014, nosotros sacamos dos artículos en Dinero sobre este tema. Ahí hablamos de que el Tesoro estaba sobregirado y en noviembre de 2019 lo confirmamos. Se gastaron los recursos de las entidades públicas, entre ellas YPFB, los 20 ministerios, las entidades descentralizadas, empresas públicas estratégicas. Eso se heredó.”
Es decir que, además de haber hecho desaparecer miles de millones de dólares, los colaboradores del cocalero Morales dejaron pesadas deudas que deberán pagar los bolivianos, comenzando por la deuda externa, la mayor de la historia, el uso de los recursos de las AFP, y muchas cosas más.
Poco a poco se van conociendo detalles de las tropelías cometidas por el cocalero y sus secuaces.



