Medio: El Día
Fecha de la publicación: lunes 01 de junio de 2020
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Democracia representativa
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Desde marzo de 2020, cuando Bolivia reportó los primeros casos de coronavirus, el Gobierno ha dispuesto un conjunto de medidas que van desde el aislamiento social obligatorio en casa por prevención hasta la dotación de bonos a la población para mitigar de alguna manera los impactos multidimensionales de la crisis sobre la vida de las y los bolivianos.
Riesgos ante COVID-19. Gustavo Bonifaz, consultor de la organización IDEA Internacional, compartió su análisis sobre los potenciales riesgos y oportunidades para la democracia en el contexto que actualmente vive Bolivia. “La pandemia del coronavirus se ha constituido probablemente en la crisis global de mayor alcance y profundidad desde la segunda guerra mundial. Sus efectos podrían transformar irreversiblemente la economía, la sociedad, la cultura y la política a escala global”, advirtió el experto.
Anticipa que la crisis económica será mayor en las sociedades con menos ingresos. “La crisis económica golpeará con mayor dureza a la economía de las sociedades de menores ingresos, debido a que dependen en gran parte de la exportación de recursos naturales, además de que, en muchos casos como el boliviano, grandes segmentos de sus economías se desenvuelven en el sector informal”, afirmó.
Situación. Cabe resaltar que Bolivia está a las puertas de un proceso electoral que se espera ponga “paños fríos” a la crisis política que se desató en noviembre de 2019 y se ha ido agravando con la crisis sanitaria por el COVID-19
Otras afectaciones. Esta crisis sanitaria impacta directamente no solo en el ámbito económico, sino a la democracia, en distintos niveles.
Según Bonifaz hay muchos aspectos que se verán afectados por la crisis que se vive en el mundo. “La suspensión de eventos electorales, las limitaciones de los derechos a la movilización, la asociación, la asamblea, la libertad de prensa, la información y protección de datos; el fortalecimiento de la discrecionalidad del poder ejecutivo y la prominencia del rol de las fuerzas del orden y las nuevas tecnologías de la comunicación y la información para hacer cumplir el aislamiento social; la ventana de oportunidad que se abre a la corrupción; los límites para que la sociedad civil y en muchos casos el Gobierno local puedan contribuir a solucionar la crisis”, señaló.
Mejoras. Bonifaz considera que toda crisis también conlleva otros beneficios. “Toda crisis abre ventanas de oportunidad y la democracia puede ayudar a afrontar este tipo de crisis, ya que una de sus fortalezas es que, en el mediano y largo plazo, es un sistema más flexible y resiliente”.
Apoyo. La organización IDEA Internacional, llevó adelante la campaña #Protagonistas: Paridad-Poder-Juventudes, en conjunto con la Coordinadora de la Mujer en Bolivia.
Se realizaron cinco encuentros virtuales en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Tarija y el Beni con activistas de diferentes ámbitos de la cultura, la economía y la política.
Los jóvenes compartieron sus temores, esperanzas y visiones sobre cómo vive el mundo, la región y nuestro país los efectos de la pandemia, lo que constituye un importante insumo para la orientación de las políticas públicas y las futuras líneas de acción de actores sociales, políticos y tomadores de decisiones.
Propuestas. Los jóvenes creen que es fundamental crear comunidades virtuales para hacer escuchar sus voces y tener una participación más activa en política. Desean incorporar sus visiones y paradigmas en respuesta a la vulneración de derechos, sobre todo el derecho a la libertad de expresión y con énfasis en el derecho a acceder a información veraz y responsable.
Para ellos es central preservar la democracia y todas las libertades civiles, las mismas que no deben conculcarse bajo la situación de pandemia.
Preocupación. Para los jóvenes participantes de este espacio, la crisis sanitaria global está profundizando las desigualdades sociales existentes en el país y la gestión pública debe considerar los derechos humanos por encima de cualquier circunstancia, a la hora de buscar respuestas. Lo contrario puede poner en situación de riesgo mayor a la democracia.
Para las juventudes bolivianas es muy preocupante que sectores de la población históricamente desatendidos, como las mujeres, los niños, niñas y adolescentes, están viviendo situaciones de violencia dentro de casa. Por otro lado, los pueblos indígenas originarios campesinos están siendo olvidados por las medidas paliativas de esta crisis. Las soluciones están llegando al área urbana, pero no al área rural, y a las poblaciones en situación de vulnerabilidad.
Consideran que no se deben olvidar a sectores de la sociedad como los privados de libertad, siendo Bolivia un país con altos índices de retardación de justicia pues el 70 por ciento de la población carcelaria no tiene sentencia.
Cambio de Época
En los cinco eventos que llevó adelante IDEA Internacional con la juventud boliviana, Alfonso Ferrufino, asesor principal de dicha organización en Bolivia manifestó que se está gestando el cambio de época. "Este es un cambio de época. Esta crisis global está desencadenando una crisis integral en todo los órdenes de la vida, tanto social como político y económico. Esta es una situación de enorme riesgo, que puede costar muchísimas vidas, pero también es un tiempo de oportunidades".
Al mismo tiempo desde IDEA Internacional se anuncia que se seguirá trabajando en esa línea de promoción de la participación y construcción de propuestas, teniendo como protagonistas a las juventudes.
Temas más frecuentes en encuentros virtuales
Entre los temas más relevantes expresados en los diferentes encuentros virtuales que realiza IDEA Internacional, se encuentran: la importancia de los avances tecnológicos para hacerle frente a la crisis sanitaria que vive el mundo; la necesidad de definir políticas económicas adecuadas al contexto de la pandemia; la importancia del control social desde los jóvenes; la necesidad de visibilizar y valorar la contribución de las juventudes desde la autogestión local; la baja calidad de la educación; la creciente corrupción; la evidente falta de oportunidades para jóvenes emprendedores/as y la necesidad de fortalecer liderazgos.
Democracia
La democracia es un bien tan precioso como delicado. A veces basta un pequeño cúmulo de decisiones o actuaciones equivocadas, aún sin mala intención, para que lo que parecía sólido acabe desvaneciéndose como un suspiro en medio del huracán. Por eso, nuestra responsabilidad, como ciudadanos, es estar muy atentos para que algo así no suceda.
Entre los pilares que sujetan el edificio democrático hay tres esenciales:
1. El respeto a los derechos fundamentales, entre los que ocupa un lugar muy destacado, la libertad de expresión, en sus distintas manifestaciones, incluida, por supuesto, la libertad de información y comunicación, ya que no se trata solo de un derecho de carácter individual, sino que tiene una gran trascendencia institucional y objetiva, en tanto que sería inimaginable una sociedad libre y democrática en la que no estuviese garantizado el pleno respeto a dicha libertad.
2. El pluralismo político, que se manifiesta, no solo, pero sí de manera principal, a través de los distintos partidos políticos, que actúan como cauce de expresión de las diversas sensibilidades presentes en la sociedad.
A nivel institucional, esa pluralidad, necesitada de respeto y protección, se expresa a través de la dialéctica que mantienen Gobierno y oposición. Junto a los partidos políticos, tampoco se puede ignorar el papel que desempeñan los agentes sociales.
3. La responsabilidad del Gobierno. El modo de exigir esa responsabilidad al poder ejecutivo encuentra diferentes cauces, tanto políticos (poder legislativo) como jurídicos (por medio del poder judicial), y, en último término, también sociales, mediante la valoración que, no solo, pero sí de manera decisiva, haga el pueblo o el cuerpo electoral.



