Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: sábado 30 de mayo de 2020
Categoría: Conflictos sociales
Subcategoría: Problemas de gobernabilidad
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
La presidenta Jeanine Áñez ha hecho importantes denuncias que los medios de comunicación no han recogido debido a que tienen otros temas que valoran de mayor importancia.
De todos modos, hay que mencionar que la señora presidenta ha recordado a los bolivianos que el cocalero Morales dejó, después de catorce años de gobierno, un sistema de salud desamparado, sin equipos, sin profesionales e incluso sin infraestructura.
Algunos medios de Tv podían haber aprovechado para reproducir los discursos del cocalero en que aseguraba que invertir en canchitas o en coliseos deportivos era mejor que construir hospitales. Aquel mensaje ha quedado ahora como un grave y criminal error, porque el país no ha podido usar las canchitas y los coliseos para enfrentar al virus chino, mientras no existen ni hospitales ni postas sanitarias bien equipados.
La presidenta no entró de detalles, pero los bolivianos recuerdan que el gobierno del cocalero reprimió a los médicos que pedían un incremento en el presupuesto de salud, y llegó a expulsar del país a un sacerdote que pedía lo mismo.
Y ahora, cuando el cocalero está prófugo, ocurre que el parlamento controlado por su partido se niega a aprobar un incremento del presupuesto de salud. La idea de la presidenta es conseguir que el presupuesto de salud represente 10% del presupuesto global.
Otra denuncia hizo la presidenta, esta vez referida a la existencia de un sistema de conspiración contra su gestión de parte de grupos de corruptos que han quedado en la administración pública. En las redes sociales circula la sospecha de que toda la historia de los respiradores comprados con sobreprecio fue inventada, montada y detonada por estos corruptos que estarían saboteando al gobierno de la señora Añez.
Por el momento, la opinión pública tiene la idea clara, a juzgar por las encuestas que se hacen con regularidad. La cuarentena dictada por el gobierno transitorio fue muy oportuna y logró demorar la llegada del mayor golpe del virus. Los países que se demoraron en esta medida sufrieron las consecuencias de ese error, pues tuvieron altos índices de contagio en las primeras semanas.
Luego, el gobierno nacional aprobó medidas para dar oxígeno a la demanda, con bonos que llegaron a los ciudadanos y el dinero pasó a los productores de alimentos.
De todos modos, el virus está avanzando y encuentra que en Bolivia no existe un sistema de salud capaz de hacerle frente, lo que es responsabilidad del gobierno del cocalero, que malgastó 310.000 millones de dólares en proyectos inútiles y en corrupción, la peor y más costosa de la historia del país.



