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Medio: La Estrella del Oriente
Fecha de la publicación: lunes 11 de mayo de 2020
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
Dirección Web: Visitar Sitio Web
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El presidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), monseñor Ricardo Centellas, lanzó severas críticas al gobierno de la presidenta transitoria, Jeanine Áñez, cuestionando las medidas insuficientes de la pandemia, la cooptación de cargos públicos, el decreto de los transgénicos e incluso los llamados “narcojets” detectados en los últimos meses. La reflexión se pronunció durante la homilía que emitió el monseñor Centellas en la misa que presidió en la catedral de Potosí, en ocasión del Día del Periodista Boliviano, a la que asistieron algunos comunicadores y policías. El representante católico cuestionó con dureza el prorroguismo del gobierno. “Un gobierno de transición que se preocupa demasiado por colocar a su gente en instituciones públicas, no es gobierno de transición. Ya parece un gobierno que quiere instalarse. No es ético”, sentenció. Asimismo, el monseñor se refirió a las y los trabajadores de la prensa, con la misma dosis de severidad: “Cada periodista es servidor de la verdad. Que el periodismo sea libre e independiente. Que el periodista responda a la ética, a la verdad y no a la corrupción”, exclamó y agregó “es muy triste enterarnos que en Bolivia, muchos medios hacen negociados con el gobierno por millones y venden su ética”. Centellas comentó que “en estos tiempos de la pandemia”, los periodistas “se mueven por las calles, por los lugares de mucho dolor donde están los infectados” y es necesario que “den a conocer lo que realmente está pasando en el país”. “El periodista es el amigo y conocedor de la realidad boliviana, objetiva. Lo que realmente está pasando.
No es fácil comunicar la verdad y para mí no hay un periodismo neutro. Un periodismo que tiene ética está del lado de la verdad, no del lado de la corrupción ni de la mentira”. El arzobispo también se refirió a los llamados “narcojets” interceptados recientemente. “Hace poco aparece un narcojet. ¿Cuál es la verdad detrás de esta acción del narcotráfico? El gobierno no puede callar. Tiene que explicarnos a los bolivianos qué es lo que pasa”, sostuvo dejando entrever que no hubo información oficial suficiente sobre el tema. Pero además el titular de la CEB llamó la atención sobre la reciente polémica acerca de la liberación de uso de semillas transgénicas que Áñez aprobó mediante un decreto: “No podemos pasar por alto que en Bolivia, el gobierno (de Añez) saca un decreto transgénico. Y hay que averiguar cuál es la verdad detrás de este decreto”, alertó. Por ello, insistió en que “el periodismo tiene el trabajo de desenmascarar esta realidad”. El monseñor Centellas también se refirió específicamente a la crisis sanitaria. “Tenemos que saber si a este gobierno realmente le interesa la vida. El discurso, la palabra nos dice: primero es la vida. Pero por detrás no obra así”. El obispo preguntó: “¿Cuántos reactivos se compraron?, ¿dónde están los reactivos? Nos anunciaron que compraron 500 camas para terapia intensiva. ¿Dónde están?” Nuevamente pidió ayuda a la prensa: “El periodismo nos tiene que ayudar a mostrar. Hasta ahora no sabemos. No podemos vivir de intenciones. La verdad son los hechos”. Manifestó que en Bolivia la pandemia a casi dos meses muestra una cruda realidad. “Hay cantidad de gente que está sufriendo de hambre. Hay que agradecer las tantas muestras de solidaridad de la gente sencilla. Pero es insuficiente. Tiene que haber, estructuralmente, muestras claras para que ningún boliviano pase hambre. Cada día hay gente que pasa hambre no solo en las ciudades sino en el área rural”, agregó. Finalmente, al cierre de su homilía dijo: “Ser periodistas requiere convicción, fortaleza, profundidad. Un periodista jamás tiene que venderse al poder y a la economía. Un periodista no es político, es servidor de la verdad y no de la mentira, ser servidores de la transparencia, no de la corrupción, ser servidores del amor y no del miedo y del odio”.



