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"Preservar la vida de los bolivianos" forma parte del discurso de los candidatos a la Presidencia de Bolivia. En lo que no coinciden los postulantes a Palacio Quemado es en la fecha y en las condiciones en las que se celebrarán las nuevas elecciones, que estaban convocadas para este domingo 3 de mayo y que fueron suspendidas a consecuencia de la pandemia del coronavirus.
"La política tradicional es la culpable de las elecciones en plena pandemia. El 'cuanto antes' (de Carlos Mesa), los 90 días (del MAS) o los 140 (de Juntos) es más de lo mismo. Se debe cuidar la vida de los bolivianos. Su ambición de poder claramente vale mucho más que nuestras vidas", escribió en su cuenta de Twitter el abanderado presidencial por la alianza Creemos, Luis Fernando Camacho.
El candidato y ex líder cívico se sumó al clima electoral que surgió en las últimas 24 horas después de que la titular del Senado, Eva Copa (MAS), promulgara la Ley de Postergación de las Elecciones 2020, rechazada por la presidenta y también candidata Jeanine Áñez, que establece el primer domingo de agosto como fecha para los comicios.
La ley de elecciones aprobada por la bancada mayoritaria del MAS en la Asamblea Legislativa fue celebrada por su líder, Evo Morales, que renunció a su mandato en noviembre del año pasado y se refugió en Argentina después de que fuera acusado de promover un fraude en las elecciones generales de octubre de 2019 y que actualmente enfrenta un proceso en la justicia por terrorismo y sedición.
"Saludo la unidad de la bancada del MAS que ha representado con dignidad el interés del pueblo boliviano de fijar una fecha de elecciones frente a la intención de la derecha de postergarlas indefinidamente. La democracia permitirá sacar de la crisis a nuestra querida Bolivia", escribió Morales, que está de acuerdo con que la votación se realice en la primera semana de agosto, época en la que, según el Gobierno, la pandemia del coronavirus se encontrará en su pico más alto.
La posición de Morales y la convocatoria a 90 días aprobada por el MAS fue cuestionada por el analista y comunicador Carlos Valverde. "Alguien en su sano juicio puede creer que se puede meter a 7.515.367 habilitados (para votar) en 5.299 recintos (electorales), donde funcionarán 33.041 mesas (de sufragio) y se puede salir bien librado del Covid-19. El MAS juega con eso, apuesta al voto duro y confía en que los conscientes no salgan a votar en masa", escribió Valverde en Twitter.




