Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: martes 07 de abril de 2020
Categoría: Conflictos sociales
Subcategoría: Problemas de gobernabilidad
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido

Reynaldo González, Mauricio Quiroz Terán / Bolivia Digital
Unas 300 personas protagonizaron, este martes, un disturbio en el paso fronterizo Colchane-Pisiga, situado entre Chile y Bolivia. La turba intentó ingresar por la fuerza a territorio nacional, hurtó un fusil y retuvo por una hora a uno de los uniformados.
Según un reporte de Bolivia TV, el soldado boliviano fue liberado y el arma quedó bajo resguardo de Carabineros de Chile en Colchane. La canciller, Karen Longaric, señaló que el disturbio fue promovido por “activistas del Movimiento al Socialismo (MAS)”.
Bolivia cerró todas sus fronteras el 25 de marzo como medida de contención de la pandemia del coronavirus (COVID-19); la acción de estos ciudadanos intentó vulnerar esa disposición sanitaria.
En las imágenes emitidas por el canal estatal se observa a este grupo agrediendo a efectivos militares bolivianos que resguardan la frontera. A pesar de las provocaciones, los uniformados no respondieron a estas.
El sábado, un grupo de 480 ciudadanos bolivianos fue repatriado desde Chile por el Gobierno central y puesto en cuarentena en un campamento instalado en Pisiga (Oruro).
Según denunciaron autoridades de Bolivia, hay ciudadanos chilenos y otros bolivianos residentes en el vecino país que recibieron recursos del Movimiento al Socialismo (MAS) para causar caos y desorden en la frontera e ingresar al campamento para romper la cuarentena.
El gobernador de Oruro, Zenón Pizarro, indicó desde Pisiga que este grupo “quiere evadir los controles y rebasar al Ejército”. Solicitó al Gobierno mayores medidas de seguridad.
“Reprochamos esa actitud; somos hermanos, pero no pueden hacer eso, hacer daño al pueblo de Oruro y jugar con la salud del pueblo boliviano”, afirmó en contacto telefónico con radio Panamericana.
“No compartimos lo que están haciendo (…). Quieren entrar de manera muy drástica, sin hacerse el control correspondiente, ni migración ni la parte de salud”, detalló.
El director nacional de Migración, Marcel Rivas, señaló que, de acuerdo con informes de Inteligencia, el MAS financia la movilización para desacreditar al Gobierno.
Según la autoridad, este grupo llegó a la frontera para solicitar ingresar a territorio boliviano. Afirmó que ellos son residentes en Chile y que cuentan con recursos para permanecer en el vecino país.
La defensora del Pueblo, Nadia Cruz, dijo que entre los civiles movilizados hay un herido. No obstante, no dio más detalles sobre este extremo. Negó ser militante del MAS y recibió varias críticas por asegurar que el Gobierno ya sabía de la pandemia en octubre.
El presidente del Comité Cívico de Oruro, Hugo Gutiérrez, señaló que hay infiltrados del MAS en los disturbios de la frontera.
Las personas que se movilizaron este martes llegaron a la frontera con sus propios medios y no fueron parte del operativo humanitario del sábado que permitió el traslado de 480 ciudadanos bolivianos desde Huara, un municipio chileno ubicado a 170 kilómetros de la frontera. Estos connacionales fueron repatriados tras acampar 10 días en Huara.



