Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: martes 03 de marzo de 2020
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Democracia representativa
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Página Siete Digital
Gerardo de Icaza, director del Departamento para la Cooperación y Observación Electoral de la OEA, publicó un análisis comparativo entre el informe de Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR, por sus siglas en inglés) que señala que en Bolivia no hubo fraude electoral.
"El informe @OEA_oficial de integridad electoral/auditoria de elecciones presidenciales en Bolivia Bandera de Bolivia cobra más fuerza y vigor si se confronta con un artículo parcial, parcializado, sin rigor técnico electoral y pagado por CEPR como el publicado por Monkey Cage" tuiteó de Icaza.
El informe @OEA_oficial de integridad electoral/auditoria de elecciones presidenciales en Bolivia
cobra más fuerza y vigor si se confronta con un artículo parcial, parcializado, sin rigor técnico electoral y pagado por CEPR como el publicado por Monkey Cage
Jack Williams y John Curiel publicaron el 28 de febrero un "análisis" en el espacio The Monkey Cage’s de The Washington Post.
En ese artículo concluyen que “no hay ninguna evidencia estadística de fraude” en los comicios del 20 de octubre (20-O).
El informe en cuestión fue enarbolado por Evo Morales y sus seguidores como una sentencia que refrenda la teoría del "golpe de Estado" en Bolivia.
No obstante, la OEA defendió la rigurosidad de la auditoría que realizó a los resultados de las elecciones generales del 20 de octubre.
El informe que descarta el fraude electoral fue realizado por dos profesionales mientras la auditoría de la OEA fue realizada por un equipo multidisciplinario integrado por 36 personas.
El "análisis" publicado en Monkey Cage no realizó análisis de manipulación informática, análisis de alteración de actas, análisis de las denuncias de la ciudadanía, análisis de la cadena de custodia, análisis del por qué y quién paró el TREP y otras pruebas claves para determinar que el 20 de octubre de 2019 hubo fraude electoral que desembocó en movilizaciones ciudadanas en contra de Evo Morales.



cobra más fuerza y vigor si se confronta con un artículo parcial, parcializado, sin rigor técnico electoral y pagado por CEPR como el publicado por Monkey Cage

