Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: viernes 28 de febrero de 2020
Categoría: Representación Política
Subcategoría: Procesos contra autoridades electas
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Entre ellas estuvieron algunas que, al mismo tiempo, eran peligrosas: pidió, por ejemplo, que ante lo que él llamo un “golpe de Estado”, sus simpatizantes salieran a las calles a defender el “proceso de cambio”. Morales, por alguna razón, antes de su fuga del país, no quería sacar a los policías para reprimir a los manifestantes que exigían su renuncia, tal vez intuía que éstos, como sucedió después, se amotinarían. Por eso adoptó la estrategia más perversa: hacer que unos civiles bolivianos se enfrentaran con otros civiles. Hubo, por esa causa, muertos y heridos.
Después de su renuncia y fuga, las aseveraciones irresponsables de Morales continuaron, generando en el territorio boliviano graves tensiones y enfrentamientos. Por ejemplo, desde su entonces exilio en México insistió en que sus adherentes protestaran de manera violenta, lo que hizo que en dos eventos represivos muy letales murieran una veintena de personas, tanto en Senkata como en Sacaba.
Ahora Morales vuelve a hacer declaraciones que van contra el Estado de Derecho: dice que está en contacto con “militares patriotas”, supuestamente molestos con la situación interna de Bolivia. “Hay militares patriotas que se comunican (conmigo) preocupados por lo que está pasando y empiezan a cuestionar a sus comandantes. Este contacto va a continuar, que sepa la derecha, tengo derecho a comunicarme”, expresó desde su refugio en Argentina.
El exmandatario también dijo que existen sectores de la Policía que están “arrepentidos” por haber sido “engañados con el golpismo”.
Sabemos que esos contactos, con casi total seguridad, son otra falsedad más del exmandatario, pero la usa como una manera de crear zozobra e inestabilidad en el país. Son declaraciones que pueden ser consideradas sediciosas.
“Genio y figura, hasta la sepultura”, dice el refrán. Morales nunca será el líder que dialogue, que genuinamente busque consensos y acuerdos, que realmente conceda y acepte que los demás sectores tienen los mismos derechos que los que él exige para sí mismo.



