Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: domingo 09 de febrero de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Economía
Ninguno de los ocho binomios ha manifestado posturas radicales en lo económico. No plantean la privatización de las empresas estratégicas, pero aún hay una mirada extractivista por encima del medio ambiente. Esto es considerado conservador, según la politóloga Erika Brockman.
“Nadie va a privatizar. Las empresas estratégicas están muy enraizadas en el sentimiento nacionalista”, señaló Brockman.
Sin embargo, el freno en esta idea progresista de empresas nacionales es el sentido ambiental. Uno de los temas más cuestionados durante los 14 años de gobierno del Movimiento Al Socialismo y sobre el que la oposición tampoco ha planteado alternativas.
Se ha buscado ser un país exportador de gas y energía, pero a altos costos ambientales. “Lo progresista es hablar de la matriz ambiental. El MAS en este sentido ha sido muy conservador”, agregó la analista.
A esto se suma que el binomio del MAS tiene como postulante a la presidencia al actor principal de todos los movimientos económicos del país en estos años, el exministro de Economía, Luis Arce. Afines al MAS consideran que su trabajo repuntó la economía del país.
A su vez es cuestionado por presentar informes económicos supuestamente falsos, simulando estabilidad económica cuando comenzó el declive. También enfrenta una denuncia por el caso del desfalco del Fondo Indígena.
Esta distancia entre lo económico y lo ambiental se hizo evidente el 2019. “El claro ejemplo es el discurso de defensa de la Madre Tierra con las atrocidades que hicieron, como el incendio de la Chiquitanía”, manifestó el analista político Rolando Tellería.
En tanto las alianzas Libres, de Jorge Quiroga; Creemos, de Luis Fernando Camacho, y Juntos, con Jeanine Áñez, son consideradas de centroderecha. En el caso de Camacho se tiene esta consideración por su cercanía con los agroindustriales.
Mientras, el binomio Juntos tiene como candidato a la vicepresidencia a Samuel Doria Medina. Se trata de un empresario con una importante tendencia de derecha, según el análisis de Tellería.
El binomio de Comunidad Ciudadana (CC), con Carlos Mesa candidato la presidencia, busca mostrar una tendencia de centroizquierda. Esto a través de la permanencia de los bonos, por ejemplo.
Simbolismos y religión
La situación es diferente en lo referido a los aspectos culturales y religiosos. En este punto, la brecha entre los binomios crece.
“Existe un excesivo uso de símbolos para buscar un efecto político. El uso de estos símbolos tiende a la división de la sociedad. No por ello reflejan lealmente una ideología”, observa la analista María Teresa Zegada.
El candidato del Frente Para la Victoria (FPV), Chi Hyun Chung, Camacho y la presidenta transitoria expresaron de manera abierta su religión. Más allá de eso, los dos últimos utilizaron la Biblia como un símbolo de retorno a la Democracia. Mientras el MAS explotaba la wiphala como representación del sector rural.
“Por un lado hay un partido como el MAS que utiliza un discurso simbólico para el posicionamiento de su postura. En el caso de los opositores también hay un abuso de la Biblia y crearon un gran impacto cuando se dijo que “Dios vuelve a Palacio”. Estos simbolismos han acompañado a varios políticos de la región como Bolsonaro y el acompañante de Trump, observó Zegada.
Chi también expresó su postura radical sobre la defensa de la vida frente al aborto; su rechazo a las personas Lesbianas, Gay, Bisexuales y Transexuales; el rol de la familia y el rol de la mujer. Estas declaraciones tuvieron un rechazo en las comunidades.
Según Zegada y Brockman, Mesa es el candidato que se ha mostrado con una ideología de centro. Sin embargo, aún hay que ver si logra explotar esto en su campaña política.
Por su parte, Áñez también intenta apartarse de la imagen de una derecha radical a través de actos de revalorización de la pollera o la wiphala.
“Jeanine también necesita diluir el radicalismo”, observa Brockman. Además, Áñez carga encima el peso de presentarse durante el ejercicio de su presidencia transitoria, pese a haber declarado que no lo haría. Este acto fue duramente cuestionado por diversos sectores y es una de las controversias que debe afrontar.
El tercer lugar de Chi en las elecciones de octubre trajo a la palestra a ese electorado radical, pero considerado como reducido.
“Ciertamente, un tercio del electorado en Bolivia es conservador. Ellos, por ejemplo, nunca votaron por Evo Morales. Por tanto, podrían ser considerados dentro el voto duro de derecha y centro-derecha”, según Tellería.
Brockman y Zegada consideran que la mayor parte de la gente en el país ya no quiere radicalismos ni de uno ni de otro bando, sólo esperan un país próspero. “Ya no es algo que marque la política, lo de la izquierda y la derecha. Ahora tenemos una sociedad mucho más compleja”, señaló Zegada.
De todos modos, la frágil paz que se vive en el país puede ser un importante indicio de que las heridas abiertas en los conflictos poselectorales aún tardarán en sanar. La polarización continúa y los ánimos siguen exacerbados.
El “voto útil” volverá a primar en las elecciones
La polarización del país continúa siendo un factor importante y determinante que aún no se supera desde las elecciones de octubre de 2019. Esto se observa en las marchas donde la gente pide a la oposición tener un solo frente.
Estas ideas podrían verse reflejadas en un nuevo voto útil. Que la gente busque al que tiene más apoyo, aunque este candidato no le convenza. Todo con la intención de derrotar al MAS, según la analista Erika Brockman.
“La gente va a volver a votar útil y la gente no quiere radicalismos, ni al pasado neoliberal ni al socialismo del siglo XXI. Lo que tengamos que vivir a futuro probablemente esté en el centro”, aseveró la analista.
Es decir, pese a la ideología de los binomios, muchos terminarán votando por el útil.
Binomios demostraron escasa coherencia
La poca coherencia entre el discurso y las acciones suele ser parte del actuar político de los últimos años. Según el analista político Rolando Tellería, los binomios con mayor preferencia entre el electorado mostraron varias incoherencias.
“Fernando Camacho, con la grabación y difusión de ese polémico audio, tiró por la borda ese su discurso ético (...). Aún se puede medir esta coherencia”, expresó Tellería.
La situación es similar en el binomio de la presidenta transitoria. “Jeanine Áñez prometió no aprovechar la circunstancia para postularse e hizo lo contrario. Doria Medina no sólo cuestionó la postulación de Áñez, sino que la criticó. Y ahora acompaña la fórmula”, afirmó el analista. La situación es parecida en varios binomios.
SEPA MÁS
ADN se proclamó de derecha con binomio militar
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El candidato coreano - boliviano representa una relativa incógnita hasta el momento. Lo que más resaltan son sus alianzas con sectores religiosos conservadores que dejan entrever una postura de derecha, más alejada del centro, según el analista Rolando Tellería.
Tuto busca el centro, pero su pasado le sigue
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