Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: viernes 31 de enero de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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En rechazo a la forma de actuar de los líderes políticos, un grupo de jóvenes que conforman el movimiento pititas protestó ayer frente a las sedes partidarias y domicilios de algunos jefes políticos presidenciables.
El Conade convocó a una marcha de protesta, que en La Paz partirá del atrio de la UMSA a las 16.00. La movilización será para rechazar la atomización del voto y “para que se resguarden los intereses del pueblo, que no quiere más dictadura, y para que los políticos renuncien a sus intereses individuales”. Similares actos se efectuarán en Cochabamba, Santa Cruz y otras ciudades del país.
Las alianzas Libre 21 postula a Jorge Tuto Quiroga; Creemos a Luis Fernando Camacho; Juntos a Jeanine Áñez y Comunicad Ciudadana a Carlos Mesa, además de cinco partidos: MAS, MTS, PAN-BOL, FPV y UN, que se aprestan a participar en las elecciones.
Intereses individuales
Albarracín reiteró su cuestionamiento a la postulación de la presidenta constitucional Jeanine Áñez porque considera que con esa decisión se distorsiona su mandato al debilitar la gestión gubernamental que desarrolla, y que valoran, pero le piden que desista de ir como aspirante.
“Nuestra preocupación se extiende también a los otros candidatos, que en lugar de hacer esfuerzos por unirse, cada uno quiere perfilarse por su interés individual, ególatra, narcisista, traicionando el sacrificio del pueblo que luchó de manera apasionada hasta lograr voltear a la dictadura de Evo Morales; es una traición de los políticos que por su interés individual actúan de esta manera”, apuntó.
En tanto, la analista política Erika Brockmann también lamenta la dispersión electoral y considera legítima la protesta de las pititas. Señala que la presencia de tantos binomios se podría considerar como irracional, pero que más allá de su legitimidad se observa un arco político ideológico diverso no homogéneo, un campo de centro, una derecha moderada y otra más conservadora, y el Movimiento al Socialismo (MAS) que tiene expresiones de una izquierda radical no democrática y otra moderada.
“Lo que veo es que vamos a revivir el fenómeno del 20 de octubre, cuando la ciudadanía definió optar por opciones más viables para poder neutralizar el voto duro del MAS. Creo que la presencia de la presidenta Áñez es altamente competitiva en la liga mayor de la política, pero es absolutamente desordenador e irruptivo en el sentido intrínseco de la transición”, sostuvo.
Brockmann considera que Áñez debería desistir “porque es tremendamente tóxica para el proceso de transición y de pacificación que todavía está en curso. Creo que es un liderazgo altamente competitivo, querido y valorado, es la primera mujer que muestra un potencial interesante”.
Para el cientista político Andrés Guzmán, muchos postulantes hablan de unidad, pero en la práctica no se ve en ninguna parte; cree que esa es la preocupación que expresan “las pititas” y muchos ciudadanos, “por la posibilidad de que pueda volver el MAS”.
Esta situación complica mucho el escenario, pues se puede advertir que el MAS tendrá una importante presencia en el Congreso, lo que llevaría a que sea la primera fuerza, influyendo en la gobernabilidad y situación económica.
Guzmán ve difícil que se pueda constituir un frente único, considerando que este 2 y 3 de febrero se inscriben candidaturas en el Tribunal Supremo Electoral (TSE), con muchas diferencias en lo político e ideológico.
El analista señaló que la recepción inicial a la postulación de Jeanine Áñez no ha sido de las mejores, y que “las encuestas definirán cuál es la posición de la población frente a su candidatura”.



