Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: miércoles 22 de enero de 2020
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Asamblea Legislativa Plurinacional
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Morales y García Linera renunciaron el 10 de noviembre luego de que la auditoría a las elecciones generales del 20 de octubre, realizada por la Organización de los Estados Americanos (OEA), certificó serias irregularidades en el sistema de transmisión de resultados y cómputo; falsificación de firmas y alteración de actas; cadena de custodia deficiente y el comportamiento improbable de la tendencia en el cómputo del último 5% de votos.
Una hora con 20 minutos duró la sesión desde la lectura de la carta de dimisión del expresidente Morales hasta su aceptación; instantes previos a la votación la bancada del MAS pidió la reconsideración de la renuncia, para lo cual se requería dos tercios. “No existe el voto suficiente para la reconsideración”, expresó Eva Copa, que en esos términos selló la pérdida del poder de Evo Morales, refugiado en Argentina.
Desde afuera del pleno camaral se escuchaban gritos en contra del exmandatario, y los asambleístas de Unidad Demócrata (UD) abandonaban la sesión en medio de la lectura de correspondencia.
Había un movimiento inusual, con celulares en mano, de los legisladores masistas que deambulaban por la antesala del hemiciclo, donde se escuchó a la diputada Betty Yañíquez decir “el jefe (en referencia a Morales) dice que se rechace”.
Concluida la sesión, los legisladores masistas Omar Aguilar y Franklin Flores protagonizaron una acalorada discusión. El diputado Flores acusó al senador Aguilar de haber contado mal los votos de aceptación de renuncia de Morales. “Has contado mal, por qué no cuentas bien, verifica las cámaras, no ha habido los votos suficientes”, gritaba Flores; en respuesta, Aguilar lo calificó de “manipulador” y “corrupto”.
Luego de la acalorada discusión, Flores dijo que la aceptación de las dimisiones fue una “maniobra” de la presidenta Eva Copa. “No había mayoría para aceptar la renuncia del presidente, la mayoría ha rechazado la renuncia”, agregó al anticipar que tanto Aguilar como Eva Copa, presidenta del Senado, tendrán que rendir cuentas por su actuación.
Ante las acusaciones, el senador Aguilar dijo que de acuerdo con el reglamento de la Asamblea Legislativa, para aceptar las cartas de renuncia de los exmandatarios solo se necesita simple mayoría.
“Hubo mayoría simple de los presentes y el diputado Franklin no está de acuerdo con aquello, seguramente ellos están en la posibilidad de haber rechazado y generar nuevamente convulsión en el país y enfrentamientos entre los bolivianos”, afirmó Aguilar.
También indicó que no aceptará “ningún tipo de cuestionamiento de una persona que, por el contrario, es cuestionada”, y lamentó que algunos diputados no entiendan que Bolivia está en una coyuntura diferente; la prioridad es apostar por fortalecer la democracia mediante las elecciones generales.
Entretanto, el presidente de Diputados, Sergio Choque, señaló que se dio cumplimiento a la Constitución Política del Estado (artículo 161, numeral 3) que dice: “Las cámaras se reunirán en Asamblea Legislativa Plurinacional para ejercer las siguientes funciones: admitir o negar la renuncia de la Presidenta o Presidente del Estado, y de la Vicepresidenta o Vicepresidente del Estado”.
Por su parte, el vicepresidente de la Cámara de Diputados, Henry Cabrera, también del MAS, explicó que la aceptación de la renuncia de ambos exmandatarios no tiene nada que ver con el tema judicial.
“No es ese el enfoque, sino más bien para cumplir como asambleístas”, aseveró.
Cae argumento de "golpe”
El expresidente y candidato de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, ratificó sus declaraciones vertidas tras la renuncia de Morales el 10 de noviembre, cuando sostuvo que fue una movilización popular, pacífica y democrática la que logró sacar a un presidente autoritario.
“Dicho eso, es una circunstancia compleja, porque Morales ha articulado una estrategia para dejar al país sin sucesión constitucional, renunciando él, el vicepresidente, y los presidentes del Senado y la Cámara. La aceptación de la renuncia de Morales en la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde el MAS tiene los dos tercios de votos, desmiente ante el mundo la absurda tesis de que en Bolivia hubo un golpe de Estado”.
De manera coincidente, el también expresidente Jorge Tuto Quiroga escribió en su cuenta de Twitter: “Se acabó fábula golpista en Bolivia (…) fue fraude, NO golpe”.
En opinión del diputado pandino Miguel Ojopi, al hasta ayer jefe del MAS (Morales), que tenía el control de la Asamblea Legislativa Plurinacional desde 2010, con dos tercios de votos tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores, se le acabó el “rodillo” que le permitió gobernar sin inconvenientes, porque la revolución en defensa de la democracia alcanzó al Legislativo.
“Al parecer, los acontecimientos suscitados en Bolivia desde el 21 de octubre, donde los ciudadanos se volcaron a las calles para exigir la renuncia de quien se negaba a respetar los límites de su poder, llegaron al Legislativo. Morales, que calificaba su renuncia como golpe de Estado, se quedó sin argumento por la decisión de su propia bancada”, añadió.
Apuntes de la sesión legislativa
Mientras se realizaba la sesión ordinaria de la Asamblea Legislativa Plurinacional, en la antesala del hemiciclo la jefa de bancada nacional del MAS en Diputados, Betty Yañíquez, teléfono móvil en mano, recibía instrucciones (desde Buenos Aires) para evitar que sus colegas de bancada acepten las renuncias de Evo Morales y Álvaro García Linera.
Tras el cruce de palabras entre el senador Omar Aguilar y el diputado Franklin Flores, el primer vicepresidente de Diputados, Henry Cabrera, dijo que saltó un problema personal que era de vieja data.
La tarde de ayer, la presidencia de Diputados entregó medallas de reconocimiento a los legisladores de las tres bancadas con representación parlamentaria.



