- BRÚJULA DIGITAL - Subnacionales: 7.790 precandidatos quedan fuera y solo 2.038 siguen en carrera en La Paz
- BRÚJULA DIGITAL - Subnacionales: TSE informa que organizará 19 debates electorales
- EJU TV - Los candidatos a alcalde polemizan y se atacan más que presentar propuestas a la ciudadanía
- Brújula Digital - Recta final rumbo a las subnacionales: el TED de La Paz repasa las cinco actividades finales
- EJU TV - Cierra plazo de registro de postulantes a vocales del TSE, existen más de 400 inscritos
- EJU TV - TSE publica el calendario electoral y fija una eventual segunda vuelta para el 19 de octubre
- Urgente BO - La Paz: El debate posicionó a cuatro postulantes y ayuda a "clarificar" la opinión de votantes
- Sumando Voces - Estas son las competencias generales de un alcalde o alcaldesa en Bolivia
- El Potosí - Foro: Candidatos destacan necesidad de cambios para superar la crisis edil
Medio: Nuevo Sur
Fecha de la publicación: domingo 12 de enero de 2020
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Una joven mientras compartía junto a un grupo de amigas, después de lo que habían pasado aquella jornada de protesta en las calles, se reía y comentaba lo que le había dicho su mamá: – hijita, cuidado que estés yendo a esas marchas a gritar ¡Fuera Evo!, ella le había contestado diciendo, – no mami estaré donde mis amigas, y se reían por esa travesura juvenil de estos tiempos, en donde también los jóvenes buscan participar de la política.
Los hechos se desarrollaron y aun se desarrollan con la fantástica participación de los millennials, jóvenes de hoy, que a través de sus manifestaciones marcan mensajes de desacuerdo con el orden político establecido desde hace catorce años.
Después de la suspensión abrupta del conteo el día domingo por parte de la desafortunada dirección de los vocales electorales involucrados con el masismo, hoy se contraen los conflictos en todo el país. Entre ellos, los jóvenes millennials, se hallan en todas las calles del territorio boliviano, básicamente su lucha se enfrenta a la tradicional y burda forma de hacer la política, que proviene desde la figura vertical de la “Casa del pueblo”.
Para cambiar esta suerte de designio en las actuales circunstancias, las posibilidades son muchas y del variado enfoque, pero todas circundan al pedido de defensa de la democracia, encabezada esta vez por los millennials, jóvenes que nacieron junto al avance de las tecnologías y que hoy se ven manejando hábilmente las redes sociales y con su contundente participación directa en las calles, dieron la vuelta a la historia, en esta parte de la región latinoamericana, al decir ¡ya no te quiero más Evo!, desde el 21F.
Estos jóvenes que luchan por la vigencia de la democracia, han desafiado a los actuales gobernantes que se vayan lo antes posible y no necesitan manifestarse por notas o por pocos pesos, tal como los acusaron los gobernantes, desdeñando así su real y voluntaria participación en las calles.
De alguna manera se hallan enojados, porque no ven un buen futuro para sus pretensiones humanas: de una buena formación y garantizado empleo, ya que los planes gubernamentales en el desarrollo económico y social, simplemente no fueron agendados en las políticas públicas de este gobierno. El evismo solo les deja engaños al haber saqueado los recursos del gas boliviano y haber quemado la Chiquitania; y lo que es peor con sus acciones fraudulentas socavan las bases morales de esta democracia.
Los que se escudan tras la figura armada del Evo, aquellos que ordenaron el día domingo 20 parar este proceso de la voluntad popular, ya se les va terminando el argumento de un falso discurso democrático y si toman la peor decisión de sus vidas agarrarán el modelo castrista, modelo sanguinario para acallar las protestas callejeras.
Aun veremos caras pintadas con la tricolor y banderas bolivianas sobre sus hombros, los millennials ya patearon el trasero del gobierno, el 21 F y ahora con mayor fuerza se nota su presencia y harán de sus medidas una radical postura para sacar al impostor de la democracia.



