Medio: Nuevo Sur
Fecha de la publicación: martes 07 de enero de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Comenzó el año con la noticia de que tendremos elecciones el próximo 3 de mayo y se estableció que en caso de existir una segunda vuelta, la misma se realizaría el domingo 14 de junio, de forma que están corriendo los plazos y ya existe un Cronograma Electoral que permite remediar la Crisis Política, que generó la elección del pasado 20 de octubre. Es la primera vez en casi 38 años de democracia que se anula un proceso electoral y a la vez no existe ningún precedente, de otro caso dónde se haya comprobado un fraude electoral orquestado desde el Estado, cuya magnitud deja en entredicho la viabilidad misma del Sistema Electoral y la vigencia de la democracia, algo que será adecuadamente dimensionado en los próximos años y representa indudablemente el fin de un ciclo y el comienzo de una etapa transcendental en nuestra historia. El nuevo Tribunal Supremo Electoral tiene una responsabilidad inmensa, sus vocales disponen de una oportunidad irrepetible para conducir los comicios en el marco de la transparencia y la imparcialidad, tarea que tendrán que ejecutar bajo la mirada expectante de un Pueblo, que no permitirá que ese desafío sea malogrado, porque existe el convencimiento de que su éxito involucra la estabilidad política e institucional del País. Como se podía suponer es una tarea que tendrá sus dificultades, porque existen algunos sectores interesados en evitar una salida democrática a los conflictos sociales, en ese sentido no deja de sorprender que el Movimiento al Socialismo, a través del Presidente de la Cámara de Diputados Sergio Choque, pretenda que el expresidente Evo Morales preste el informe final de su gestión, desde la Argentina a través de pantallas gigantes apostadas en la Plaza Murillo, como sí se tratará de un mandatario en funciones y a la vez declaró que luego de ese acto político, los legisladores tratarían la aprobación de un juicio de responsabilidades contra las autoridades transitorias. Por otro lado Andrónico Rodríguez vicepresidente de las Seis Federaciones de Cocaleros del Chaparé, manifestó que a partir del 22 de enero, su sector dejará atrás lo que describió como un tiempo de “resistencia pacífica” y asumirá medidas enérgicas a partir de esa fecha, de forma que ese partido político manifiesta sin rodeos, que está empeñado en generar caos y convulsión social durante los próximos meses. Al parecer esas son las determinaciones que asumieron estos dirigentes junto al expresidente, en las recientes reuniones sostenidas en Buenos Aires, lo que parece indicar que mientras se convoca a nuevas elecciones y se trabaja desde el Órgano Electoral, para que sean parte de un proceso libre de cuestionamientos, la fuerza política responsable del fraude electoral del 20 de octubre, pretende entorpecer el desarrollo de tales comicios, sin demostrar ninguna contrición ni reflexión ante las consecuencias de tales hechos. Esto demuestra un claro divorcio con la realidad y una actitud arrogante, que parece ingenuamente subestimar la vocación democrática de una Sociedad que ha demostrado en las peores circunstancias valorar su libertad, en ese sentido lo más probable es que esas intenciones fracasen estrepitosamente y es de esperar que tengan un costo político muy alto, para quienes pretenden reemplazar las urnas por las calles. Es evidente que será un año importantísimo y tendrá mucha intensidad, solo queda esperar que la sensatez prevalezca y será menester que se afronten los desafíos, a través de una institucionalidad que debe reestructurarse y demostrar que ante las adversidades se pueden sacar lecciones y corregir errores.



