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Medio: La Patria
Fecha de la publicación: sábado 04 de enero de 2020
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Democracia interna y divergencias
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El partido defenestrado circunstancialmente del poder político, ex oficialismo, tratará de recuperar su espacio político, todavía es un partido de mayor organicidad con relación a los demás partidos políticos, que no pueden establecerse, como una organización partidaria, dinámica y con propuestas claras, para enfrentar nuevas situaciones, a pesar del abandono de su líder, siguen siendo una importante fuerza política para las elecciones generales, muchos militantes, creen, confían en el liderazgo del expresidente, que continúa la preponderancia de sus ideas y acciones.
En la población existe miedo, por la amenaza violenta de los partidos políticos, por utilizar la fuerza bruta, la manipulación, terror, para aniquilar, al ciudadano común, a la gente humilde, inocente, a los pueblos indígenas, a los trabajadores, al pueblo en sus diferentes manifestaciones, exclusión a los que no piensan igual que ellos. Por la fragilidad de los partidos políticos, que no tienen buenos líderes, no tienen programas económicos y sociales, están tratando de improvisar, más se observan aspiraciones solamente por el poder político en sí, el individualismo, continúa el egocentrismo, el caudillismo, sin demostrar el servicio a la colectividad.
Hasta ahora unos dicen que es un golpe de Estado, otros manifiestan que en Bolivia, se han producido cambios de acuerdo a la CPE por las irregularidades electorales; el ex oficialismo tiene dos tercios en el parlamento que puede tomar decisiones unilaterales, sin consultar al pueblo, de acuerdo a intereses sectarios, sin poder hacer lectura de la realidad en la que vive la población, la pobreza, desocupación, falta de empleos, para mucha gente profesional; no se respeta la institucionalidad, continúa la parcialidad en la asignación de cargos, por las nuevas autoridades gubernamentales; porque su única misión debería ser, la convocatoria a elecciones generales, generar condiciones imparciales, con transparencia, en este nuevo proceso electoral.
La tensión continúa en el país, por las declaraciones de los líderes de los diferentes partidos, con diferentes adjetivos, a la ciudadanía, tratándoles como si fueran objeto de consumo para utilizarlos como votantes para que lleguen al poder político y vayan usufructuando, los recursos de los bolivianos en intereses particulares egoístas y no de servicio a la comunidad social.
Algunos partidos políticos se pasan amenazando a la gente que si no apoyan, no tendrán ningún proyecto a favor de su barrio, comunidad, municipio, reprimiendo a sus militantes, simpatizantes que si no hacen campaña electoral no podrán tener derecho a un buen trabajo, a un cargo jerárquico, a ser candidato, a diputado, senador, asambleísta; ellos indican utilizar a la gente ingenua para sus intereses individuales, de grupo y sus votos de los ciudadanos, deben ser para el enriquecimiento material de sus dirigentes partidarios; porque la gente que no tenga militancia no tendrá derecho a la libertad de opinión, al trabajo, no podrá conseguir el pan del día para su familia, así lo están haciendo en sus manifestaciones públicas, violentando los derechos humanos.
La población en general, estima que las organizaciones políticas, demuestren en sus acciones prácticas, mayor responsabilidad y no declaraciones falsas de sus líderes, en forma demagógica y torpe; utilizando el nombre de ellos, del pueblo, cuando, no han sido autorizados, consultados, sin embargo, son manejados arbitrariamente para cualquier actividad y después, imponerles sus decisiones arbitrarias; es una necesidad democratizar a los partidos políticos, en base a principios, valores espirituales, culturales, para que sus dirigentes hablen en base a sus programas económicos, sociales, de servicio a la sociedad de largo alcance y no mediático.



