- EJU TV - Solo valen los resultados oficiales: TSE acelera el cómputo y alerta sobre la desinformación en redes
- EJU TV - El presidente del TSE resalta cinco puntos que deben ser tratados en la ‘Cumbre por la Democracia’
- EJU TV - Camacho rechaza el cese a vocales del TSE y ve que el MAS busca atentar contra la democracia
- RED UNO - Analista Herrera: “El debate fue plano y ningún candidato logró proyectar el futuro de Santa Cruz”
Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: miércoles 01 de enero de 2020
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Una oración prosiguió al acto de medianoche y luego un abrazo fraterno entre los activistas, que compartieron un fricasé.
Hoy se cumplen seis días desde que se instaló la vigilia que busca evitar la fuga de exautoridades asiladas en la residencia. En el inmueble viven cuatro personas con orden de aprehensión: los exministros Juan Ramón Quintana y Wilma Alanoca; el exgobernador de Oruro Víctor Hugo Vásquez; y el exdirector de la Agetic, Nicolás Laguna.
“Estuvimos todos reunidos como una familia, fue algo especial pasar el año en nuestra lucha. Cantamos el Himno Nacional a medianoche y fue un momento de convivencia plena de nuestras convicciones, con la democracia”, contó Joaquín Argani, quien está en vigilia desde el viernes de la anterior semana.

Además del Año Nuevo, él tuvo otro motivo de celebración, ya que cumplió años el último día de 2019. Su esposa e hijas, de cuatro y 13 años, fueron a su encuentro para expresarle su afecto.
“También era mi cumpleaños, lo pasé con mis hijas, mi esposa y la resistencia. Ellas vinieron hasta aquí para que celebre estos días en familia”, relató.
Su esposa, Janneth Chuquimia, señaló que apoya la lucha de Joaquín porque al igual que él desea un país “libre y en democracia” para sus hijas. “Ayer decidimos venirnos todas. Llegamos a las seis de la tarde para celebrar el cumpleaños de mi esposo y el Año Nuevo. Fue algo distinto, es una anécdota que contaré hasta a mis nietos”, manifestó.
Sentado al lado de esa familia, dentro de una carpa, se encontraba Juan Carlos Jiménez, otra de las personas que dio la bienvenida a 2020 en la vigilia.
Indicó que están pendientes de todos los que ingresan y salen de la residencia diplomática.
“En la mañana del 31 de diciembre se aproximó un vehículo que parecía ser de la Embajada de Argentina y salió rápidamente, casi nos atropella. Alertamos al servicio de Inteligencia; por un momento pensamos que Quintana escapó, pero unos minutos después vino a visitarlo su hermana en un radiotaxi”, contó.
Jiménez destacó la atención que tiene la ciudadanía con ellos por la labor que realizan. “No nos hacen faltar nada, nos traen agua, té, café, chocolate, refrescos, sándwich y otros. Particularmente por las fiestas de fin de año los ciudadanos trajeron dos cenas: sajta a las nueve de la noche y un fricasé a la una”.

“Pasamos a distribuir las cenas de Año Nuevo, fuimos hasta la vivienda de la exembajadora de México repartiendo la sajta de pollo, se sirvieron incluso los policías. Como anécdota puedo contar que nos dijeron que la comida de la residencia se quemó y estaban en el afán de buscar el nuevo plato”, dijo Jiménez.
Nelly Plata, una mujer de la tercera edad, comentó que después de la oración y los abrazos de la medianoche llegó un camión cargado de comida. “A eso de la una de la madrugada vino un camión grande, lleno de comida, era fricasé. Comimos por demás, incluso repitiendo. La gente es solidaria”, expresó.
Junto a ella, Lidia Coa, otra activista, manifestó que las cábalas de Año Nuevo también se cumplieron después de que cantaron el Himno Nacional. “Al principio, nos olvidamos de comer las uvas, era más la emoción de cantar el Himno Nacional, lo cantamos todas las noches, pero esa noche fue especial. Luego no faltó uno de los muchachos que nos trajeron las uvas”, manifestó, mientras acullicaba con Nelly.

Lidia resaltó que en la vigilia hay personas de todas las edades, pero que en su mayoría son mujeres. Recordó que cuando ella tomó la determinación de sumarse, agarró un paraguas, su chamarra, un casco y su bandera nacional. Señaló que los jóvenes, además, llevaron los escudos que usaron en la crisis de octubre.
Muchos de los que se encuentran en la vigilia están alejados de sus familias. Varios se relevan en turnos de guardia, para no descuidar la vigilia ciudadana.



