Medio: El Diario
Fecha de la publicación: martes 31 de diciembre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Esa declaración, coincidente con los resultados del estudio de una comisión de la OEA, recomendó que para las próximas elecciones se prohíba el uso ilícito de recursos del Estado en campaña, mejorar el sistema de justicia electoral, mejorar la transparencia y comunicación del Tribunal Supremo Electoral, establecer criterios más claros para revisión de actas electorales, etc., aspectos que no se cumplieron en el desarrollo del proceso del 20 de octubre y, finalmente, fueron la chispa que produjo la insurrección popular que expulsó del gobierno a Evo Morales y su equipo gobernante.
La Unión Europea, que conforma un bloque de alrededor de veinte naciones, destacó en su informe que “durante el proceso de escrutinio hubo irregularidades generalizadas, confirmadas por una auditoría de la Organización de Estados Americanos” (OEA), la misma que concluyó que hubo “manipulación de dolosa” de datos. Agregó que no se anuló actas viciadas y que en las mesas de sufragio “el TSE y los TED hicieron dejación de sus responsabilidad para verificar las actas”.
Confirmando los alcances de las irregularidades, el informe sostiene que “desde el inicio de la campaña las autoridades electorales fueron permisivas con la candidatura oficialista que usó de manera discrecional los recursos del Estado”. Por esos datos reales el informe concluye “Que la característica más destacable de la campaña fue la ausencia de equidad en la competencia, debido a los limitados recursos disponibles de la oposición en contraste con los vastos recursos del Estado movilizados por el MAS, en particular los medios de comunicación estatales, las obras públicas y los funcionarios del Estado”.
Un aspecto notable revela el informe y es el de la suspensión en el Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP) la noche después de la jornada electoral, cuando emitió datos al 83,8 por ciento de los votos procesados. Sostiene al respecto: “Los resultados arrojaban una diferencia del 7,87 por ciento entre Morales y Mesa. Si los resultados hubieran seguido esa pauta, se habría celebrado una segunda vuelta. (Pero) inmediatamente después de este anuncio, el TSE ordenó de forma incomprensible y alarmante interrumpir el TREP. El 21 de octubre, el TREP se reanudó súbitamente en cuestión de minutos. La ventaja de Morales superó el 10 por ciento, que en caso de confirmarse evitaba la segunda vuelta”.
El fraude había sido consumado de manera ostensible. No hay dónde perderse.



