
Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: lunes 30 de diciembre de 2019
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Democracia representativa
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
La dura transición tras la caída de Gonzalo Sánchez de Lozada acababa con la asunción de una persona que prometía revolucionar en todos los ámbitos la gestión gubernamental después de décadas de una forma de hacer política que cansó a la gente.
Casi 14 años después, Morales dejó el Gobierno, casi tan traumáticamente como lo hizo Goni, pero con el añadido de una ruptura social grande y la amenaza constante de que “volverá” a recuperar el poder.
¿Pero qué pasó para que el líder del MAS, quien ganó elecciones con más del 60 por ciento, cerrara de forma tan nefasta su ciclo?
El referendo constitucional del 21 de febrero de 2016 fue el inicio del fin. La victoria del No a una reforma de la Carta Magna para que Evo Morales y Álvaro García Linera puedan volver a ser candidatos parecía ser el fin de un debate que comenzó prematuramente el Movimiento Al Socialismo (MAS), pero no.
El entonces Mandatario y el MAS no aceptaron el resultado. Utilizando su influencia sobre la justicia, el 28 de noviembre de 2017, el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) sorprendió al país con la Sentencia Constitucional 0084/2017 que habilitó a Morales y García Linera y a todas las autoridades electas a repostularse de manera indefinida.
El argumento usado causó aún más sorpresa: repostularse y acceder a reelecciones sería un derecho humano.
Con esta medida, muy cuestionada, comenzaron dos años altamente conflictivos que concluyeron con la renuncia de Morales y su posterior salida del país.
Sin embargo, analistas apuntan que el desgaste de Evo y del MAS comenzaron mucho antes del 21F.
Traición a sus bases
“Desde mi punto de vista, hay un momento en el que lo que era el proceso de cambio se va debilitando, que es cuando se dejan de lado las banderas principales, la profundización del Estado Plurinacional y los planteamientos en el orden económico”, apunta Edwin Claros, presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Cochabamba (Apdhc).
Coincide con Claros el investigador del Cedib Miguel Miranda. “¿En qué momento se funde el MAS como proyecto político? ¿A partir de qué acciones? Una, la fundamental, cuando traiciona su discurso de representar, interactuar y obedecer a las organizaciones sociales. Todo quedó como un discurso y un grupo de actores detenta cada vez más el poder y se impone sobre la acción de la sociedad civil. Lo hacen a partir de muchas formas”, explica.
Para Miranda, fue fundamental la decisión del MAS de cooptar las organizaciones, dividirlas, generar dirigencias paralelas y perseguir a líderes críticos. “Cooptaron Cidob, Conamaq e incluso en organizaciones barriales. Eran autoritarios contra cualquier crítica”, agrega.
Miranda señala que el MAS terminó haciendo lo que la ciudadanía rechazaba antes de su asunción al poder en 2006: el ejercicio abusivo de gobernar al margen de la gente, a espaldas de la población.
Claros añade que a medida que Evo y su partido se van alejando del “pueblo”, hacen alianzas, principalmente en el orden económico, con otros sectores como los agroindustriales, lo que termina dando otro enfoque al llamado “proceso de cambio”.
“Eso significa un alejamiento de las organizaciones indígenas y campesinas. Se deja de lado la proyección que se tenía”, asegura el representante de la Apdhc.
Cambio del discurso
Miranda dice que otro factor importante para la caída del MAS son las contradicciones en temas que en el inicio de su gestión lo mostraban como un supuesto actor progresista.
“En términos de ejercicios de derechos ambientales, de promoción de derechos de los pueblos indígenas, el MAS abandera esos temas de una manera tramposa, pero mientras dice que va a plantear una alternativa en términos de un enfoque de desarrollo va a utilizando un neodesarrollismo y neoextractivismo, que son opuestos a otras alternativas”, indica.
Agrega que el “doble discurso”, progresista en el exterior y regresivo dentro el país, termina pasando factura al MAS, porque va “ejerciendo presión a los actores que piden coherencia, actores ambientales e indígenas”.
Hay acoso a dirigentes que se oponen a las medidas que deciden Evo y el MAS.
“Son hechos que se agudizan en una segunda etapa cuando el MAS controla todos los poderes. Y a partir de ganar con el 64 por ciento en 2009 va creciendo esta su práctica política de gestión más agresiva, más antiderechos”, destaca Miranda.
En ese sentido, es tan fuerte el ejercicio autoritario y es creciente el rostro autocrático que adquiere el MAS que no sólo perforan la democracia participativa, quitando voz a las organizaciones, sino la democracia más básica, que tiene que ver con el voto, con las elecciones.
Al ver que pierde apoyo, el Gobierno de Morales decide su acción más temeraria: robar el voto de la gente. Fue el fin.
CONFLICTOS DEL MAS
Tipnis
La imposición gubernamental del proyecto de carretera a través del parque nacional rompió la relación entre el Gobierno de Morales y los indígenas. La imagen del MAS quedó muy dañada.
Asesinato de Illanes
El asesinato del viceministro de Régimen Interior, luego de haber sido secuestrado por mineros cooperativistas, reflejó la incapacidad del Gobierno de enfrentar a sus aliados.
Caso terrorismo
El plan del MAS para anular a la oposición se tornó en contra por las revelaciones de presuntas ejecuciones extrajudiciales en el hotel Las Américas.
La gente se cansó del abuso de poder
Durante los 14 años del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el poder, muchas medidas y acciones fueron desvelando su carácter hegemónico-autoritario.
El rechazo de los ciudadanos, principalmente de la clase media, víctimas diarias del abuso de poder, a ese estilo de gobernar fue creciendo.
La corrupción, muchas veces muy evidente, quedaba generalmente en la impunidad si los responsables pertenecían o estaban vinculados al MAS.Pocos casos de oficialistas fueron juzgados.
La crisis de la justicia, tomada totalmente por el partido de Evo Morales, también agotó la paciencia de la gente.
Varios casos de abuso judicial salieron a la luz y sólo algunos fueron resueltos. Otros, como las detenciones ilegales por motivos políticos, tuvieron que esperar a la caída del MAS.
OPINIÓN
El orden de los factores altera el producto
3_4_pag_4_maria_galindo.jpg

María Galindo
Mujeres Creando
Evo empezó a caer el momento en el que con plata de la CIA se compró al alto mando militar y policial.
Evo empezó a caer el momento en que no entendió ni supo leer el conflicto político posterior a las elecciones.
Evo empezó a caer el momento en el que Adriana Salvatierra en lugar de a pertrecharse en la Asamblea Legislativa Plurinacional y convertirse en la presidenta sucesoria presentó su renuncia.
Evo empezó a caer el momento en el que Tuto Quiroga, como enviado de la CIA, inventa la triquiñuela para que Jeanine Áñez haga un juramento semiconstitucional, tramposo, para asumir la presidencia.
Evo empezó a caer el momento en el que la Asamblea Legislativa Plurinacional promulga la ley de convocatoria a elecciones sin que ni él ni Álvaro García Linera puedan volver a presentarse.
Evo empezó a caer en el momento en el que su borrachera de poder le impidió entender la realidad del país.
Lo cierto es que en Bolivia ha habido un golpe de Estado mezclado y entremezclado, mezclado y confundido con una profunda crisis política, con una privatización de la política en la forma de partido político que ya no tiene ninguna vigencia real como forma de hacer política.
Lo cierto es que en Bolivia la crisis política no se va a solucionar con las próximas elecciones y que desde la caída de Evo Morales han caído todas las otras legitimidades: la de la Policía, la de las Fuerzas Armadas, la de los medios de comunicación.
Bolivia tiene que rearmar el piso sobre el cual pisamos.



