Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: domingo 29 de diciembre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Elecciones nacionales, subnacionales, reestructurar la justicia, replantear la salud y dar estabilidad económica son los puntos principales que destacan los especialistas para el 2020. Asimismo, consideran importante seguir fomentando la unidad para reducir la discriminación y el racismo.
Elecciones
Legalidad, transparencia, validez son algunas de las características que los bolivianos exigen para los nuevos comicios que deben realizarse la primera mitad del año. Esta es la tarea más importante y de la cual depende en gran medida la estabilidad del país.
“La principal demanda es la pacificación del país y esto sólo tiene una vía que es la democrática. La prioridad es llevar a cabo las elecciones de forma transparente y con representatividad de toda la sociedad. Que sean legítimas y con reconocimiento nacional e internacional”, señaló el sociólogo y politólogo Fernando Salazar.
Mientras, la senadora del Movimiento Al Socialismo (MAS) Carola Arraya manifestó que las elecciones son la principal tarea del Gobierno transitorio. Al tratarse de un mandato que no es producto de las elecciones, no deberían hacer gestión, pues la población no votó por un programa de gobierno.
Es así que la presidenta transitoria, Jeanine Añez, expresó la importancia de llevar adelante el proceso de la forma más transparente, pero lo más rápido posible. “Estamos trabajando para la realización de elecciones limpias, justas y transparentes”, manifestó en varias oportunidades.
El primer paso para este objetivo fue conformar de nuevo el Tribunal Supremo Electoral y los Tribunales Departamentales. Esta labor se completó la semana pasada. Ahora toca que se publique el calendario electoral que podrá dar certidumbre a la realización de esta esperada votación.
Dentro de lo que son las elecciones, Salazar también rescata un punto valioso que se refiere a los programas de gobierno. El analista considera que a partir de las propuestas políticas se podrán tomar acciones en los otros ámbitos que necesita el país.
Estos programas también fueron cuestionados en las fallidas elecciones del 20 de octubre. Según varios politólogos, las propuestas eran ambiguas y amplias, carecían de acciones contundentes y específicas para problemas bien identificados.
Es más, en una revisión de los programas se pudo detectar que eran similares entre sí. Todos hablaban sobre la lucha contra la corrupción, contra la violencia a la mujer y otros temas.
Justicia
Fue el talón de Aquiles durante 14 años y aún no cambió en su totalidad. Los analistas indican que de uno y otro sector intentan servirse de la justicia para perseguir al contrincante y esto debe cambiar.
“Es muy urgente el pacto por la justicia. Encaminar a unos cambios reales que permitan la transformación del sistema. Para la sociedad se debe buscar una justicia que no sea punitiva, sino que aprenda a arreglar las cosas por la negociación. Y dejar de perseguir al oponente”, observó el politólogo Marcelo Arequipa. Según Salazar, estos aspectos deben estar contemplados en los programas de gobierno. Deben dejar de ser propuestas ambiguas para aterrizar en algo concreto.
Salud
Pacientes con diferentes enfermedades enfrentaron calvarios durante varios años por las deficientes gestiones en salud que no permitieron una mejora sustancial del sistema. Arequipa destaca el Sistema Único de Salud, empero dice que aún necesita mejoras.
“El tipo de servicio en el sistema de salud es la deficiencia. Si bien ahora hay una clase media extendida que antes no tenía acceso a la salud y ahora sí lo tiene, esta clase demanda un servicio de salud de calidad”, agregó.
¿Qué depara el 2020 para Bolivia? es la gran pregunta. Sin embargo, la estabilidad dependerá en gran medida de la tolerancia entre compatriotas.
Elecciones fueron el punto de inflexión
El 20 de octubre de 2019 el país fue a las urnas para votar en las elecciones más controversiales de los últimos 14 años. En la noche, se detuvo la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) y volvió con resultados sospechosos el 21 de octubre, al promediar las 19:00. Luego, Bolivia no volvería a ser igual. Durante 21 días, la gente de la ciudad, en su mayoría, utilizó “pititas” para bloquear las vías en contra de los resultados irregulares de las elecciones. El 10 de noviembre, Evo Morales renunció a la presidencia y la crisis se profundizó aún más. La violencia se desató y el país se puso de luto.
Pactos necesarios para los comicios
Antes de las elecciones del 20 de octubre, la población clamaba un frente único de oposición para evitar dividir el voto y hacer frente al Movimiento Al Socialismo (MAS). Los partidos políticos, agarrados de la premisa de pluralidad, desoyeron el clamor popular y fueron apuntados como parte de la catástrofe electoral.
Según el analista Marcelo Arequipa, “la clase política tiene que comportarse a la altura de las circunstancias. Vamos a necesitar pactos de Estado, no de Gobierno”. Esto con el fin de devolver la democracia real.
Mantener la estabilidad económica es el desafío del Gobierno de transición
La estabilidad económica es un desafío para el Gobierno de transición y para el que asuma luego de las elecciones. Según el economista Luis Fernando García, se deben hacer varios cambios, pero estos demorarán años y deben ser acciones que no representen una experiencia traumática para los bolivianos.
El Gobierno de transición se está encargando de exponer todos los manejos que dejó el expresidente Evo Morales. Entre ellos, halló varias irregulares en empresas estratégicas como BoA, Yacimientos, entre otras.
“Se debe mantener la estabilidad de los ingresos de las personas y mantener la economía. Pero ¿cómo hacer para cambiar el andamiaje económico y mantener esta estabilidad? Eso va a ser complejo, porque los niveles de compra están bajando, porque Bolivia no es garantía de nada, porque no tiene reservas”, objetó García.
Ante esta situación es necesario asumir medidas que faciliten el comercio y la transitabilidad. “Para ello, es necesario que la dirección de instituciones la asuman personas con capacidad y conocimiento”, agregó el especialista.
Además, observa que se debe encaminar el cambio de modelo de productividad y desarrollo económico. “Cambiar del modelo centralista y estatista”, lo cual representa la toma de varias decisiones y la modificación de normativas.
Asimismo, otro aspecto que preocupa al analista económico es la circulación de dinero ilícito en el país, producto del contrabando y otras actividades ilegales.
“¿Qué se va a hacer con todo eso? Es necesario ponerle un punto final y comenzar a fomentar a las empresas legalmente constituidas y que no se asfixie a los nuevos emprendimientos”, agregó.
Para esto, también ve necesario pensar en comercio internacional. Por lo que es importante mejorar las relaciones exteriores.
“Los desafíos son muy amplios y complejos. Hay que recambiar la economía por encima de la política y no al revés”, agregó.
La discriminación dejó una herida en los conflictos
Uno de los problemas sociales que afrontó Bolivia durante los conflictos fue la discriminación de ambos bandos. Según los especialistas Fernando Salazar y Marcelo Arequipa, esta situación podrá mejorar con la realización de las elecciones nacionales.
“El país está unificado, pero son los discursos políticos los que hablan de racismo”, indicó el especialista Salazar.
Surge propuesta de unir comicios nacionales y subnacionales
Bolivia tuvo un promedio de una elección por gestión en los últimos 14 años. Cada una de ellas representa una derogación importante de recursos económicos. Se gastaron desde 30 millones de bolivianos hasta cientos de millones.
Ante esta situación, el abogado constitucionalista Marcelo Arequipa propone unir las elecciones nacionales y subnacionales. “Hacer una campaña agresiva de información sobre cómo votar y que se hará de manera conjunta por única vez, pero eso podría ahorrarnos mucho”, manifestó.
Las muertes que no se olvidan de Sacaba y Senkata
Las heridas más profundas del conflicto tienen los nombres de Sacaba y Senkata. Los dos hechos se cobraron las vidas de 19 personas; nueve en el primero y 10 en el segundo.
Asimismo, se lamentó la pérdida de vidas en Montero y en otros conflictos de Cochabamba. Las imágenes de los ataúdes en protestas, abandonados por los gases buscan ser sanados, pero aún hay mucho por hacer para lograrlo.



