Medio: Opinión
Fecha de la publicación: domingo 29 de diciembre de 2019
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Victoria que implica elecciones de inmediato, mejores días para los ciudadanos, mejores decisiones para el país y, sobre todo, paz y tranquilidad en las calles.
Más allá de lo que políticamente pienses, está claro que como ciudadano solo esperas que se respete tu elección en un país seguro, con oportunidades laborales y en constante desarrollo.
Pero el concepto de “victoria” parece desvanecerse rápidamente, cuando quienes lucharon empiezan a sentir que el título no significa gozar del premio. Al menos tres denuncias en contra del nuevo Gobierno dan cuenta de que el poder sigue siendo un arma peligrosa en manos equivocadas. Nepotismo, uso de influencias, abuso de poder y otras más han dejado ver que como bien dicen los teóricos que el poder hace que afloren los códigos éticos preexistentes en el ser humano. Y seguro que la existencia de los valores humanos, no está ligada al grado académico, a la experiencia laboral o el estatus social, se trata netamente de la educación primaria, esa que recibes en casa como cimiento para toda la vida. Aquellos ángeles y demonios que te hablan al oído al mismo tiempo y que puedes ignorar u obedecer.
A un mes de los sucesos, con un nuevo Gobierno y nuevas autoridades, no hay un nuevo libreto. El guion parece ser el mismo, aunque con nuevos actores.
¿Serán los ciudadanos los beneficiados? ¿Será que esta es su victoria y ahora sí serán capaces de disfrutar el sabor del triunfo?. Me dirán que un mes es poco tiempo de gestión para calificar un gobierno y tildarlo de exitoso o todo lo contrario. Lo cierto es que apenas algunos personajes llegaron al Gobierno comenzaron a hacer lo que mejor saben. Bajo la excusa de hacer política, dejan salir a la luz su falta de integridad.
Dicen que “el diablito no sabe para quien trabaja”, ojalá este no sea el caso y el sacrificio de miles de bolivianos y bolivianas no haya servido solo para que cambiemos de actores, nuevos rostros y algunas que ya están haciendo lo que criticaban. Ahora... ¿quien está cansado?




