Medio: La Razón
Fecha de la publicación: lunes 23 de diciembre de 2019
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Renovación dirigencias
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“Acá en Buenos Aires vamos a tener la reunión el domingo 29 de este mes para emitir una convocatoria dando lugar y fecha, acá en Argentina, y ahí elegiremos al candidato a la Presidencia y quizá al Vicepresidente más, en una gran reunión que vamos a realizar”, anunció en una entrevista de más de una hora en Radio San Gabriel.
“Estamos informados que el próximo año se va a convocar a las elecciones y el MAS se va preparar para participar con un candidato de unidad, está debatiéndose en toda Bolivia los (nombres de los) precandidatos, esperamos llegar a consensos”, sostuvo en la primera declaración a un medio boliviano, luego de renunciar el 10 de noviembre y salir a su asilo en México, dos días después.
En otra entrevista, en Radio Red de Buenos Aires, fue más claro: "Esta madrugada decidí convocar a los compañeros del MAS, para el otro domingo, en la frontera de Argentina y Bolivia, donde vamos a elegir nuestro candidato con vistas a los próximos comicios".
Morales fue nombrado por un congreso de su partido y sectores sociales, el 7 de diciembre, jefe de campaña del MAS. Días después, un grupo de altos dirigentes viajó hasta Buenos Aires para sostener una reunión con el exmandatario y empezar a perfilar la estrategia para encarar las elecciones que aún no tienen fecha.
Ya se mencionaron algunos nombres en el MAS para pelear por el poder en Bolivia, por primera vez en 14 años sin Morales ni Álvaro García como candidatos. Entre ellos están el excanciller David Choquehuanca, el líder cocalero Andrónico Gutiérrez, el exministro de Economía Luis Arce, la senadora Adriana Salvatierra y el excanciller Diego Pary.
Uno de los ejes para elegir al o los candidatos es que debe ser de unidad. Reconoció que su caudal de votación bajó, pero dijo que pese a esa situación están como favoritos en las encuestas que se dan.
Morales renunció el 10 de noviembre en medio de denuncias de fraude electoral en las elecciones del 20 de octubre y cercado por un paro cívico, al que se sumó un motín policial y la “sugerencia” del entones alto mando militar de dimitir. Una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) estableció irregularidades en las justas.
Dos días después de la renuncia, la segunda vicepresidenta del Senado Jeanine Áñez asumió la Presidencia ante la ausencia de los mandatarios y de Salvatierra. Para Morales no hubo sucesión constitucional en Bolivia, por lo que calificó de dictatorial a la administración de Áñez, que asumió el poder con la premisa de pacificación y elecciones transparentes.
Morales salió de Bolivia con destino a México, donde estuvo asilado por cerca de un mes. Desde ahí se fue a Argentina, donde se encuentra asilado. Como ya lo había expresado en varias ocasiones reiteró que su renuncia no fue tratada en el Legislativo y que por lo tanto sigue como Presidente. No solo eso, aseguró que la ley que establece su mandado está vigente y que el pronunciamiento del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) sobre el nuevo Gobierno no tiene ninguna fuerza legal.
“Como sigo siendo Presidente legalmente, todo los actos del gobierno de facto siguen siendo nulo de pleno derecho”, aseguró y cuestionó la orden de aprehensión en su contra por delitos como sedición y terrorismo a raíz de un video en el que se le escucha instruir a un dirigente, Faustino Yucra, bloquear y cercar las ciudades para que no entren alimentos en momento de una conflictiva situación que se vivía en Bolivia.



