Los analistas políticos resaltan la importancia de estos comicios luego de tres gestiones gobierno con el mismo partido político.
El analista político Yerko Ilich expresa que lo que Bolivia se juega hoy es “la continuidad de 37 años de gobiernos democráticos versus la profundización de un modelo que pasó de ser democracia contestativa o democracia antiliberal a un modelo de autoritarismo carismático con muy fuertes matices de populismo nacionalista o nacionalismo populista”.
El profesional sostiene que el futuro del país incluye una agenda, que no ha sido reflejada en los programas de Gobierno “ni en los deseos” de las organizaciones políticas, que implique una serie de reformas que pasan por una profunda institucionalización burocrática; una reforma tributaria ,para de una vez generar mejores recursos de distribución y también de equidad; además de una reforma de pacto político territorial. “Estas demandas que hemos visto esta última semana, y a partir de ello yo creo que es la configuración de alianzas o coaliciones estratégicas para gobernar a partir de lo que es cogestión. (…) Con los números que hemos visto, probablemente ningún partido pueda gobernar por sí solo”.
Para la analista Érika Brockmann, con las elecciones de esta jornada “hay la posibilidad de cruzar la línea roja, como que muchos piensan que ya se lo ha hecho, para pasar de un momento democrático, de una constitución democrática institucional de buena fe a un verdadero régimen de corte autocrático”.
Resaltan la importancia de aspectos pendientes como la justicia, la salud, la economía. Mencionan que hay temas “tabú” que estarán en agenda.
Agrega que también está en juego el aprender a vivir nuevamente en un contexto de acuerdos estratégicos para el país respecto a cambios en la justicia, la salud, los presupuestos.
Considera que durante la campaña electoral no se rociaron todos los temas que marcan incertidumbre y que acompañarán desde 2020.
“Han habido temas tabú que están también generando turbulencias en otros países, como por ejemplo Ecuador respecto a los combustibles, respecto a una serie de temas que pareciera que están en la nebulosa, una gran incertidumbre”.
Brockmann expresa que otro elemento es poner a prueba la votación democrática de las bases del Movimiento Al Socialismo (MAS). “Gane o pierda va a seguir siendo un factor dominante en el escenario nacional, y obviamente es posible que aún con 40% pueda alcanzar más allá del 50% de los cumules, no los dos tercios pero sí una mayoría absoluta de 50% más uno”.
El analista Williams Bascopé dice: “Bolivia se está jugando la poca democracia que le queda (…), está yendo a jugar su vida democrática, la libertad de los ciudadanos, la estabilidad económica del país (…)”.
Acota que se trata de un momento de decisión de la vida política histórica. para él, no es una fiesta democrática. “Tenemos que ser serios, no es una fiesta. A una fiesta uno va, se divierte, se relaja, comparte con los amigos. Y en esta situación no podemos llamarla la fiesta democrática (…). Es un acto serio, definitivo y decisivo, en el cual los bolivianos tenemos que definir la vida del país y que además tenemos vigilar el actuar del Tribunal Supremo Electoral”.
El analista manifiesta que no es una elección normal. “Durante estos años de democracia, no se ha visto tanta susceptibilidad, y Bolivia se está yendo a decidir la vida democrática, la estabilidad económica, además de tener la esperanza de tener una mejor justicia (…). Esta es una de las elecciones más importantes de los últimos 50 años”.
LAS SUBNACIONALES
Para 2020 están previstas las elecciones subnacionales, para elegir a las autoridades departamentales y municipales de todo el país. Los analistas políticos dan a conocer su percepción en torno a cuanto pueden incidir los comicios de hoy en las próximas votaciones.
Ilich afirma que las elecciones nacionales “están casadas” con las subnacionales y sostiene que la gobernabilidad del país “no está en el Parlamento”.
“Es un gran error que hemos cometido los bolivianos el pensar que elegimos no solamente Presidente sino también su gobernabilidad, con el Parlamento. La gobernabilidad verdadera es territorial. Eso significa que quién salga Presidente tiene que jugársela para tener gobernabilidad territorial en la próxima gestión”.
Para el analista la “campaña verdadera” será de diciembre en adelante.
Brockmann expresa que las elecciones departamentales y municipales tienen una lógica distinta. Sin embargo recuerda que los porcentajes de más del 60% del MAS en las anteriores elecciones nacionales no se reflejaron en las subnacionales, porque obtuvieron menor votación. “Puede que ahora se repita o disminuya”.
Por su lado, Bascopé, sostiene que comicios nacionales “van a incidir bastante” en los subnacionales.
Cuánto puede incidir esta elección en las elecciones subnacionales. Y considera también que el partido oficialista actual no va a tener dos tercios ni cree que alcance la mayoría simple.
LA CASA GRANDE DEL PUEBLO
Las organizaciones políticas en carrera en las elecciones nacionales de hoy apuestan por gobernar el país y ocupar la Casa Grande del Pueblo, en la Sede de Gobierno, en La Paz.



