Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: miércoles 13 de noviembre de 2019
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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"Asumo la presidencia de Bolivia como una reposición del orden
democrático constitucional interrumpido primero por la Sentencia
Constitucnional de 2017 que anulaba el referendo del 21 F y
definitivamente con el fraude electoral perpetuado la noche del 21 de
octubre. En Bolivia no hay un golpe de Estado, hay una reposición del orden constitucional", declaró.
Ayer, al promediar las 18:50, la senadora Jeanine Áñez asumió la presidencia de Bolivia, en aplicación a la sucesión constitucional y ante la vacancia que existe en ese puesto por las renuncias y el asilo en México al que se acogieron Evo Morales y Álvaro García Linera, y las dimisiones de Adriana Salvatierra y Víctor Borda en las cámaras legislativas.
La sucesión se basó en el artículo 169 parágrafo I, que señala: “En caso de impedimento o ausencia definitiva de la Presidenta o del Presidente del Estado, será reemplazado en el cargo por el Vicepresidente y, a falta de ésta o éste, por el Presidente del Senado, y a falta de ésta o éste por el Presidente de la Cámara de Diputados. En este último caso, se convocarán nuevas elecciones en el plazo máximo de noventa días”.
Áñez manifestó el deseo de ser el instrumento del pueblo para reponer la legalidad al Gobierno, "siendo fiel" al pedido los ciudadanos que rechazaron .y denunciaron fraude en las elecciones generales del pasado 20 de octubre.
"A la comunidad internacional pido tranquilidad, (...) he asumido la presidencia para limpiar las instituciones que perpetuaron el fraude. No aceptaré ninguna salida a la crisis que no sea la democrática en el marco de nuestras leyes", dijo y negó que este mandato sea un golpe de Estado como manifiesta Morales.
Áñez pidió a los administradores públicos continuar en sus funciones con normalidad y poner a disposición sus cargos.



