Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: martes 10 de diciembre de 2019
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Democracia interna y divergencias
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Fernando del Carpio Z.
Seleme
ve el panorama político sombrío, después del ‘voto útil’ que se impuso
en las elecciones del 20 de octubre para sacar a Evo Morales del poder,
al prevalecer la unidad y convicción.
Advierte que la situación se complica porque “no hay unidad de nada”. Para la analista, tanto Luis Fernando Camacho como Marco Pumari fueron excelentes conductores de sus movimientos cívicos. “Camacho cautivó a la gente con su rosario en la mano, con su Biblia y con su cartita de renuncia, pero no sé si su liderazgo emocional y confesional se transforma en liderazgo político”, apuntó.
Seleme indicó que Carlos Mesa tiene ventajas por su experiencia, “pero le falta juventud y ganas de hacer las cosas”; mientras que sobre Samuel Doria Medina, de Unidad Nacional (UN), dijo que no sabe si tiene estructura política.
“El Movimiento Demócrata Social (MDS), después del Movimiento al Socialismo (MAS), es el único que tiene estructura e instancias orgánicas, y el 20 de octubre sacó el 4,24% de la votación por el voto útil; debo presumir que irá por el voto cruceño (Camacho)”, manifestó.
Seleme refirió que “el MAS va a ser un contendiente siempre presente y fuerte; tiene —siendo cautos— 30% del electorado por una sencilla razón: tuvo una política redistributiva que ayudó a la gente (renta Dignidad, bonos Juancito Pinto, Juana Azurduy, de Lactancia y otros), hay un reconocimiento a eso”.
“No separados”
El politólogo Yerko Ilich señaló que en los comicios participará el MAS, que tiene un ala dura liderada por Evo Morales, que puede generar entre 35 y 40%. “Con ese porcentaje obviamente (los demás partidos) no pueden ir separados, se debe construir un bloque”, sostuvo.
“En esa situación se encuentra la alianza centro progresista ambientalista de Carlos Mesa con Comunidad Ciudadana (CC), y voluntades regionales (cívicos) que no logran cuajar en una fuerza política y no tienen solidez ni disciplina nacional”, aseveró.
En tanto que los Demócratas, según Ilich, “quieren ser el entronque político de este Gobierno de transición con el siguiente; van a buscar ser aliados del que logre salir, que no sea obviamente el MAS”.
Para Ilich, los Demócratas son “bastante astutos y prudentes”, y la ley de convocatoria prevé que las alianzas se realicen hasta 10 días antes de la elección, por lo que esperarán hasta el último momento, sea para apoyar a Mesa o a Camacho



