Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: jueves 14 de noviembre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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“La OEA asegura que hubo irregularidades en la elección, que se trató de un fraude. Y usted mismo, al renunciar, podría pensarse que hay un reconocimiento implícito de que fue una elección fallida. ¿Qué opina de eso?”, le preguntó el periodista.
“Yo tenía todavía confianza en la OEA, pero ahora he visto de cerca cómo
no sólo aportó al golpe de Estado: el día domingo en la madrugada hablé
con su jefe porque me informaron que ya había un informe preliminar
(sobre los comicios) y eso alimentó al golpe de Estado”, respondió
Morales.
El domingo 10 de noviembre, sólo unas 3 horas después de que la OEA
emitiera el informe preliminar, el entonces presidente Morales anunció
nuevas elecciones generales en Bolivia y con un nuevo Tribunal Supremo
Electoral. Cuando hizo el anuncio, Morales no hizo referencia al informe
de la OEA, que confirmaba el fraude. Según sus propias declaraciones al
diario La Nación, él estaba al tanto de su contenido ya desde la
madrugada del 20.
“La OEA es, en parte, responsable de los muertos que está habiendo en
Bolivia. Yo se lo dije a su representante: ‘No haga eso (publicar el
informe), con eso va a incendiar Bolivia’ y le advertí que quería que lo
supiera Luis Almagro [secretario general de la OEA]. Yo le dije:
‘contácteme con Luis Almagro’, no quiso, sólo dijo ‘voy a consultar’; no
consultó nada y después sacó su informe”, confesó Morales.
Volvió a negar que hubiera fraude.
“Yo no pediría que hagan fraude, no haría eso jamás, vengo de las
familias más humildes, las familias indígenas; mis padres me enseñaron
valores, me enseñaron a nunca mentir, no miento; jamás robar”, declaró. Según la entrevista, Evo Morales no se
arrepiente de haber buscado tener un cuarto mandato, pues asegura que
esperaba gobernar 20 años, hasta el año 2025, ya que en esa fecha
emblemática del Bicentenario de la fundación de Bolivia habría
completado el ciclo de la transformación política y económica del país.
Morales dejó el poder presionado por las revueltas sociales que
rechazaron su victoria con fraude y porque no respetó el 21F, referido
al referendo de febrero de 2016, que rechazó su nueva reelección. La
Constitución sólo permite una reelección



