Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: viernes 15 de noviembre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Desde la noche del miércoles y la
madrugada de ayer por las redes circulaban diferentes imágenes y audios
que alertaban sobre el ingreso de grupos del MAS desde Chapare. Ante
esta alerta, desde muy temprano, diferentes contingentes policiales y
militares realizaron controles en el puente Huayculi, carretera a Oruro y
La Paz; en la tranca de Huayllani en Sacaba, carretera al oriente; en
el puente Tamborada, al sur de la ciudad; el túnel de El Abra y otras
vías de acceso.
Los policías controlaron los vehículos públicos y privados y ante la actitud sospechosa de alguna persona la retuvieron y realizaron la inspección respectiva. En los controles se logró identificar a pequeñas caravanas masistas que portaban artefactos explosivos y armas contundentes por lo que fueron decomisados.
Sin embargo, pese al riguroso control, por Sacaba ingresó una multitudinaria marcha con banderas de la tricolor y la wiphala. “¡Queremos que se respete nuestro voto. Queremos respeto a la wiphala!”, gritaba una mujer en medio de la multitud.
Hasta el mediodía, los oficiales del orden no utilizaron agentes químicos para dispersar a los manifestantes. Sólo la lluvia logró diseminar la masiva marcha que avanzaba a paso apresurado al centro de la ciudad, donde tenía planeado realizar una gran concentración.
Las salidas de buses de la terminal interdepartamental están suspendidas desde hace más de dos semanas, cuando se agudizaron los bloqueos en las carreteras. Los campesinos afines al MAS bloquean el ingreso en Parotani en la carretera al occidente y en los municipios de Colomi, Villa Tunari y Shinahota. Tampoco hay acceso a las demás regiones del trópico.
En el centro de la ciudad se vivió una relativa tranquilidad aunque varias calles y avenidas continúan obstruidas por los escombros, turriles, piedras y otros materiales usados en los bloqueos del paro indefinido que llegó a su fin la jornada del miércoles.
La Unidad Táctica de Operaciones Policiales (Utop) continúa bajo resguardo policial. Y es que hay amenazas por parte de los grupos del MAS que pretenden destruir las instalaciones como revancha por el motín policial que desencadenó la renuncia de Evo Morales a la presidencia de Bolivia.
Por otro lado, la Resistencia Juvenil Cochala (RJC), que anunció mediante las redes que iba a apoyar a los policías y militares a contener a los grupos del MAS, decidió replegar a sus miembros y a los motoqueros ante una serie de amenazas y críticas por sus acciones. Hasta las 18:00, cocaleros, campesinos y mineros se dieron modos para ingresar por la avenida Petrolera, por el túnel de El Abra, la avenida Villazón, por Quillacollo y otros accesos.
Hasta el cierre de esta edición no se registraron enfrentamientos ni fue necesario el uso de la fuerza para reprimir a los manifestantes. 472 detenidas y Bs 293.800 incautados
A raíz de los controles, la Policía logró detener a 472 personas. De éstas 109 están en calidad de aprehendidas, según el comandante de la Policía, Jaime Zurita.
Las 109 personas serán procesadas por los delitos de portación de armas no convencionales e instigación pública a delinquir. Los demás estarán en celdas ocho horas y luego serán liberados. Las armas decomisadas son petardos, cachorros de dinamitas, flechas, ondas, machetes, palos, fierros y otros objetos punzo cortantes.
En la tranca de Huayllani se incautó 85 mil bolivianos y 30 mil dólares (208.800 bolivianos). La Policía de Sacaba presume que el dinero era para abastecer de combustible, alimentación y hospedaje.
En dos días de movilizaciones, entre el miércoles y jueves, la Policía detuvo a más de 600 personas entre hombres y mujeres. El miércoles se detuvo a 151 personas, de los cuales siete eran mujeres. Los controles policiales y militares serán permanentes a nivel nacional hasta que las movilizaciones hayan cesado



