Medio: El Deber
Fecha de la publicación: miércoles 04 de diciembre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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La Mandataria posesionó a Luis Fernando Arteaga y a Ana María Villarroel como vocales delegados por el Ejecutivo para los tribunales electorales departamentales de La Paz y Cochabamba, respectivamente. “Ambos son destacados profesionales que han ganado un espacio de respeto y credibilidad (...). Nuestro Gobierno seguirá aportando en todas las fases de la elección”, dijo la Jefa de Estado, en un acto realizado en el Palacio de Gobierno, en La Paz.
En el caso del vocal Arteaga, él tiene al menos 22 años de experiencia en el campo electoral, varios de ellos cumplidos durante la gestión de Huáscar Cajías, considerada una de las más destacadas del período democrático.
“Para todos los que vamos a conformar el Tribunal Electoral, tanto a nivel nacional como departamental, lo importante es la suma de capacidades y habilidades que va a lograr que saquemos adelante el proceso electoral”, sostuvo Arteaga, quien luego anticipó que coordinará las tareas iniciales, previas a la realización de las justas electorales.
La nueva vocal departamental de Cochabamba, Ana María Villarroel, que también tiene un largo recorrido, cuenta con una amplia experiencia en derecho administrativo, informática y capacitación ciudadana, y ya ocupó ese cargo entre 2000-2005. Fue ratificada para el período 2005-2010.
“No se trata de una elección más, sino de un desafío para consolidar la democracia y la paz. Como vocales del Tribunal Electoral, sin duda será un arduo trabajo que debemos enfrentar de cara a las próximas elecciones y consolidar el sistema democrático en nuestro amado país”, señaló Villarroel, según el reporte de la agencia ABI.
Para la presidenta Áñez, la designación de Arteaga, exsecretario de cámara del Tribunal Supremo Electoral (TSE), y de Villarroel, exvocal del Tribunal Electoral de Cochabamba, “se convierten en señales claras de la voluntad” del Gobierno para “aportar a la realización de unas elecciones justas, libres y transparentes en el tiempo más corto posible”.
Una de las primeras señales de la voluntad gubernamental de fortalecer la democracia fue la designación de Salvador Romero Ballivián como vocal ante el TSE, nombramiento de días pasados que fue destacado por sectores políticos y sociales a causa de sus notables credenciales académicas y sobrada experiencia nacional e internacional en materia electoral.
Días atrás, la Jefa de Estado nombró a Aida Alarcón como vocal del Tribunal Electoral Departamental del Beni. La nueva autoridad aseguró que el trabajo será arduo, pero se caracterizará por ser independiente e imparcial.
“Que no quede ninguna duda. Mi trabajo estará enfocado en garantizar la institucionalidad del Órgano Electoral, fortalecer la democracia y garantizar la voluntad de los ciudadanos a través del voto. El voto de cada ciudadano será respetado”, expresó entonces Alarcón.
Estas designaciones constituyen fuertes mensajes a la ciudadanía en sentido de que el Gobierno de transición tiene el firme propósito de conformar una entidad con los mejores hombres y mujeres del país, que cuentan con sobrados méritos académicos, libros publicados y son conocedores de las dos normas que rigen la materia: la Ley del Órgano Electoral Plurinacional y la Ley de Régimen Electoral. Bolivia necesita definir su rumbo y las señales en esa dirección son visibles y halagüeñas.



