Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: domingo 01 de diciembre de 2019
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La protesta pacífica empezó la noche del 20 de octubre cuando Evo Morales se declaró ganador y dijo que confía en el voto rural para iniciar su cuarto mandato. Con esta declaración dejó de lado la segunda vuelta que el conteo rápido (Trep y Viaciencia) había determinado una diferencia entre Morales y Carlos Mesa del 7%.
La movilización que exigía el respeto al voto popular terminó el domingo 10 de noviembre con la renuncia de Morales por fraude electoral. A las pocas horas empezaron los disturbios que se extendieron por varias ciudades con incendios, saqueos y ataques a casas como el que sufrió la vivienda del rector de la UMSA, Waldo Albarracín, de la periodista, Casimira Lema, y de la alcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón. El 5% dijo que no sabe o no responde.
El 25% de los encuestados, por Mercados y Muestras, en diez ciudades del país cree que hubo “golpe de Estado”, después de las elecciones generales del 20 de octubre y que habría precipitado la renuncia del expresidente Morales, el 10 de noviembre. Este porcentaje de personas encuestadas cree en lo que Morales dijo cuando renunció a la Presidencia: “Ha habido un golpe cívico, político y policial” y pidió entonces a la comunidad internacional que “digan la verdad sobre este golpe de Estado”. Después, Morales, desde su asilo en México, donde llegó el 12 de noviembre, lo repite todos los días.
También lo repiten los gobiernos del
denominado socialismo del Siglo XXI: Nicolás Maduro de Venezuela, su
colega de Cuba, Miguel Díaz-Canel, el presidente electo de Argentina,
Alberto Fernández. El expresidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva,
dijo que hubo “golpe de Estado” pero “mi amigo Evo cometió un error al
intentar un cuarto mandato”.



