La caída de Evo Morales del poder nacional provocó un viraje en la política del municipio de Santa Cruz de la Sierra y puso fin al "idilio" pragmático entre el entonces jefe de Estado y el actual alcalde cruceño, Percy Fernández.
Es que la renuncia de Morales a la Presidencia de Bolivia, ocurrido el 10 de noviembre a las 16:53, prácticamente anuló las intervenciones públicas de los concejales masistas, pero también ‘silenció’ a la bancada oficialista de Santa Cruz Para Todos (SCPT) en aspectos relacionados con la política nacional y por ahora no aparecen juntos en actos públicos, como sucedía semanas antes de la renuncia de Evo.
El acercamiento de Percy con Evo fue muy cuestionado por la clase política de la oposición, que en reiteradas oportunidades exigía a Fernández que aclarara si existía una alianza con el masismo y que defina una posición sobre la habilitación de Evo Morales para las elecciones del 20 de octubre, a pesar de que, en el referéndum del 21 de febrero de 2016, la ciudadanía rechazó el plan de prorroguismo del MAS. Atrás quedaron los piropos que se lanzaban ambas autoridades en los actos públicos que coincidían en el marco de festejos cívicos o entrega de obras.



