Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: jueves 21 de noviembre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
"Está claro que Evo y Álvaro no vamos a ser candidatos para no generar
rechazo de las fuerzas golpistas", confirmó García Linera en entrevista
con Efe en Ciudad de México, donde aseguró que dentro del Gobierno
interino de Bolivia "están dispuestos a seguir matando bolivianos para
que Evo y Álvaro no sean candidatos".
Tanto el Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales como la
presidenta interina Jeanine Áñez han presentado ante el Parlamento
proyectos para la convocatoria de elecciones ante la crisis política y
social que sufre el país y que ha dejado más de 30 muertos en el último
mes.
García Linera (Cochabamba, 1962) exige a Áñez, a quien calificó de
"presidenta golpista", que no se quiera "perpetuar" en el poder y que
los próximos comicios, que se podrían celebrar entre enero y abril del
próximo año, sean "transparentes" y cuenten con la participación de
todas las fuerzas políticas.
"No vamos a ser candidatos, pero tenemos derecho a hablar, a opinar, a
pensar, a proponer, a apoyar a alguien. Es nuestro derecho
constitucional", dijo García Linera, quien se asiló en México junto a
Morales luego de que el mandatario boliviano renunciara forzado por los
militares ante la crisis social desatada por su reelección.
García Linera dijo que ahora no hay "garantías" para volver a Bolivia,
donde ha sufrido amenazas de muerte y su amplia biblioteca corrió el
riesgo de ser incendiada, pero deseó estar en su país durante las
elecciones para apoyar a la "nueva generación de líderes" del MAS.
"Si son elecciones libres, con las garantías constitucionales
respetadas, hay que reconocer gane quién gane", aseveró al ser
cuestionado sobre una eventual victoria de la derecha.
UN ERROR DE CÁLCULO
El que fuera vicepresidente boliviano desde 2006 admitió que no calculó
bien la respuesta que iba a tener la derecha boliviana cuando decidió
concurrir con Evo Morales para un cuarto mandato.
"No habíamos calculado este despertar tan racializado y fascista de
sectores acomodados de clases medias y altas contra los indígenas", dijo
García Linera sobre las protestas contra la reelección de Morales que
derivaron en su huida del país.
El intelectual marxista siempre consideró que "habría sido más útil
trabajando en la sociedad civil" y construyendo opinión pública, pero
recordó que tuvo que concurrir como candidato a la Vicepresidencia
porque así se lo pidió la organización sindical Central Obrera
Boliviana.
De todas formas, asegura que no se arrepiente de haber concurrido a las
elecciones ya que, según dijo, los comicios del pasado 20 de octubre
fueron limpios y la candidatura de Morales había sido avalada por el
Tribunal Constitucional.
"Por luchar por la igualdad, uno no puede arrepentirse. Puede decir que
habría escogido otro camino, pero no arrepentirse", sostuvo García
Linera.
EVO NO LIDERA LAS PROTESTAS
Cuestionado sobre el audio en el que Morales presuntamente organiza
desde México bloqueos para impedir que lleguen alimentos a ciudades
bolivianas, García Linera dijo no haber hablado sobre el tema con el
expresidente boliviano.
El mismo Morales aseguró que se trata de un "montaje" en su contra del
Gobierno interino de Bolivia, que ayer filtró este audio y anunció una
denuncia por "crímenes de lesa humanidad" contra el expresidente
boliviano.
Ante esto, García Linera sostuvo que las movilizaciones en contra del
Gobierno interino de Bolivia "no se organizan por teléfono, ni por
WhatsApp, ni por Skype" y aseguró que no hay "líderes visibles" con
quienes mantengan contacto desde México.
"La magnitud de la movilización, especialmente en la ciudad de El Alto,
es un tema que ni siquiera tiene que ver con dirigentes cercanos a
nosotros. Es una explosión que viene de abajo", reivindicó el político,
quien se preguntó: "¿Cuando te matan qué puedes hacer para defenderte?".
García Linera, que estudió Matemáticas en la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM), donde mantiene "bonitos recuerdos", lamentó
haber regresado a tierras mexicanas "como un ciudadano perseguido en su
país" y no de forma voluntaria.
Bolivia está sumido en uno de los conflictos más graves de su historia
reciente, desde que el día después de los comicios del 20 de octubre
comenzaron las denuncias de fraude a favor de Evo Morales, quien fue
proclamado vencedor para un cuarto mandato consecutivo por la autoridad
electoral.
El 10 de noviembre la Organización de Estados Americanos (OEA) advirtió
en un informe graves irregularidades en los comicios y horas después Evo
Morales anunció su renuncia tras casi 14 años en el poder, forzado por
las Fuerzas Armadas, para al día siguiente salir hacia México, donde
está asilado. EFE



