Evo, tan diferente hubiera sido tu ida el 21 de enero de 2020 si hubieras respetado la decisión del pueblo boliviano que es la NO reelección, no solo por el referendo sino por lo que en la Asamblea Constituyente en Oruro decidimos los dos tercios de miembros presentes, que obedecía al mandato del Pacto de Unidad, NO REELECCIÓN INDEFINIDA, y sumado a ello inventaron las elecciones primarias para habilitarte inconstitucionalmente a las elecciones presidenciales, pisando esa Constitución que está manchada de sangre por los de Porvenir, por la Calancha, y vejámenes que muchos sufrimos para que esté vigente.
Pero no, tu soberbia y ego es seguir desde lejos enfrentando al país, tu gran titiritero Álvaro, que tanto lee a Maquiavelo, debió leerte esta frase: “la naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad”.
En un Estado de Derecho, cuando existe respeto a la supremacía de la Constitución, cuando se respeta la separación de órganos, esas elecciones debieron anularse, y tú pedir al Tribunal Electoral que no te declare ganador de las elecciones, sino que se pidan nuevas elecciones sin tu persona ni García, como dijiste en un programa en BBC Mundo, copio textualmente lo que dijiste cuando en el hangar de las FAB: “Escuchando a la Central Obrera Boliviana, el Pacto de Unidad y otros sectores sociales, he decidido renovar la totalidad de los vocales del Tribunal Supremo Electoral y convocar a nuevas elecciones generales que, mediante el voto, permitan al pueblo boliviano elegir democráticamente a sus nuevas autoridades, incorporando a nuevos actores políticos”.
Dejaste la Presidencia, a la que ahora quieres retornar, diciendo que tu retorno pacificará el país cuando sabes que no será así, tú renunciaste, tú te fuiste como rata que abandona el barco cuando se hunde, al verte descubierto que el fraude lo hiciste con tus llunkus del Órgano Electoral, en vez de quedarte en el barco siendo un buen capitán.
Si amabas tu país te hubieras quedado, reconocer que hubo fraude, solicitar a tus llunkus asambleístas que convoquen a nuevas elecciones y designen nuevos administradores de las elecciones , pero no, prefieres seguir escupiendo veneno, racismo, haciendo que un pequeño grupo de manifestantes se enfrenten entre bolivianos, para volver a Bolivia.
Bolivia no es Venezuela, no volverás como presidente de los bolivianos, no dejaremos que retornes porque hiciste que a la fecha hayan muchos muertos, porque no respetaste la voluntad de los constituyentes que quisiste manejar como títeres junto con García, menos respetaste la voluntad del Pueblo Soberano que aprobó la Constitución limitando la reelección a cualquier autócrata que quiera eternizarse en el poder, decisión que fue ratificada el 21-F, sumado al hecho que tus “vocales del órgano electoral” administraron elecciones vulnerando los principios de publicidad y transparencia al suspender el conteo (artículo 4 de la Ley del Órgano Electoral) por declararte ganador sin ir a la segunda vuelta, que tan sencillo hubiera sido.
Por los muertos que acarreaste con tu ambición desmedida al poder, por amor a todos aquellos que creen aún en ti, deja tranquilo al país, da un mensaje de paz, de unidad, de reconciliación, y asume tu decisión con hidalguía, pero basta ya de hacer que los bolivianos nos enfrentemos unos a otros por mantenerte como presidente.



