
A un mes del incendio de las instalaciones del Tribunal Electoral Departamental (TED), aún persiste el olor a quemado cuando se transita por la calle La Paz, donde está la infraestructura que ardió en llamas el pasado 21 de octubre, exactamente hace un mes. Ese día nadie vaticinó que la masiva manifestación en puertas de la institución, que denunciaba fraude electoral, derivaría en hechos violentos.
Esa tarde jóvenes empezaron una marcha a la que se plegaron pobladores de forma masiva; todos se mostraron sorprendidos por la autoconvocatoria mediante redes sociales y hasta el arzobispo de Sucre, monseñor Jesús Juárez, alabó a la juventud y pidió mantener la calma antes de que se desbordara. La multitud se agolpó en las calles adyacentes a la institución y aunque la Policía cercó la cuadra, como lo había hecho desde que se desarrolló el proceso electoral, los movilizados pudieron más y se apoderaron del frontis de la institución. Fue creciendo la tensión, pese a voces que llamaban a la calma, y de pronto sobrevino la arremetida contra la infraestructura.



