El Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia, la Iglesia Católica, a través de sus representantes en el eje troncal de Bolivia, y las instituciones y organizaciones cochabambinas hicieron un llamado a poner fin a la violencia y diálogo para pacificar el país.
En un comunicado, la Organización de Naciones Unidas (ONU), expresó que nada justifica el enfrentamiento y “es absolutamente inconcebible la muerte de ciudadanos”. Asimismo, expresó su “profunda consternación e indignación” ante los altos niveles de violencia y el trato inhumano contra la alcaldesa de Vinto, Patricia Arce, niños y otros. Llamó a un “inexorable diálogo como única vía para evitar más muertes y recuperar la paz”.
Por otro lado, el Arzobispado de Santa Cruz, los Obispos de Cochabamba y La Paz pidieron que se establezca un “diálogo sincero” entre actores políticos, cívicos y ciudadanos como el único camino de “paz auténtica”, dejando de lado los intereses sectoriales. Una ceremonia religiosa en La Paz convocó a un llamado a condenar la violencia.
Entre tanto, las instituciones y organizaciones cochabambinas como el Comité Nacional de Defensa de la Democracia, la Caja Nacional de Salud y otros emitieron un comunicado por la pacificación y el diálogo nacional. Llaman a reunir y articular las diversas organizaciones para coordinar acciones que favorezcan a la convivencia pacífica y dar a conocer su postura en este momento histórico.
“Exigimos un diálogo nacional para facilitar acuerdos y establecer una salida política”.
Por otro lado, piden respeto al derecho a la protesta pacífica, la presencia de la Policía y proponen a la Iglesia como mediadora de un “diálogo sincero”.




