La Organización de las Naciones Unidas (ONU) Bolivia condenó ayer el asesinato de Limbert Guzmán Vasquez, así como la violencia y el trato inhumano que recibió la alcaldesa de Vinto, Patricia Arce, además de las agresiones a mujeres, niños y niñas, jóvenes y varones en las manifestaciones registradas en las últimas horas.
Asimismo, hizo un nuevo llamado al diálogo para recuperar la paz y demandó de los políticos bajar los niveles de tensión y de las autoridades garantizar el respeto a los derechos humanos de los bolivianos. “El Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia condena enérgicamente el fallecimiento de una tercera víctima de la intolerancia y violencia que continúan en el país, así como de las más de 300 personas heridas hasta el momento según datos de la Defensoría”, se lee en un comunicado.



