
Ante la exacerbación del conflicto que ya cobró tres vidas y cerca de un centenar de heridos en el país, la Iglesia católica y las congregaciones cristianas evangélicas de Sucre organizaron actividades para invocar a Dios por la pacificación.
Por un lado, un grupo de creyentes católicos comenzó ayer una jornada de oración en la capilla de la Virgen de Guadalupe para pedir que retorne la paz al país.
“Como Arquidiócesis de Sucre hemos organizado lo que se llama 24 horas de adoración ante el Santísimo para pedir a Jesús, conocido como el ‘Príncipe de la paz’, que regale a su querido pueblo boliviano el don de la paz tan ansiado por todos aquellos que desean mejores días para nuestra nación”, señaló el arzobispo de Sucre, monseñor Jesús Juárez.
La autoridad religiosa reflexionó a las personas en conflicto, recordándoles que con violencia no se consiguen los objetivos trazados, sino con el diálogo.
“La primera cosa que debo hacer como pastor de esta Iglesia y en solidaridad con las iglesias locales de Bolivia es lamentar y condenar enérgicamente estos actos de violencia física, que hemos visto últimamente en Cochabamba y en el Beni; y rezamos por los que han fallecido, encomendamos a Señor que les dé la paz y descanso eterno; a sus familiares que realmente les dé también esa fe y esa esperanza en el Señor que podrá consolarles y devolverle la salud a los que están heridos”, agregó Juárez.



