Medio: El Deber
Fecha de la publicación: jueves 07 de noviembre de 2019
Categoría: Conflictos sociales
Subcategoría: Marchas, bloqueos, paros y otros
Dirección Web: Visitar Sitio Web
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Por tercera vez consecutiva los manifestantes esperaron la noche para hostigar la plaza Murillo en ocho esquinas diferentes. Hasta allí llegaron los funcionarios públicos y los mineros afines al gobierno, que no se cansaron de lanzar cachorros de dinamitas contra los manifestantes.
Las calles adyacentes a la plaza Murillo se convirtieron en campos de batalla entre policías y manifestantes, además de los sectores afines al MAS. No hubo tregua, desde las 18:30, cuando la columna que bajó de Adepcoca llegó hasta la avenida Sucre, a dos cuadras del lugar donde se encuentra el Palacio Quemado. Fueron los primeros en enfrentarse y la Policía tuvo que dividir esfuerzos porque los marchistas de Conade llegaron por la avenida Mariscal Santa Cruz.
Todo el centro de La Paz es intransitable, tanto para vehículos de servicio público como para personas que buscan cómo salir de la nube de gas lacrimógeno que lanzó la Policía. Miles de ciudadanos corrían de sur a norte buscando cómo evadir la zona de los enfrentamientos.



