Medio: La Razón
Fecha de la publicación: miércoles 06 de noviembre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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“¿Qué renuncia? Aquí es hacer cumplir la Constitución Política del Estado, hacer respetar el voto del pueblo boliviano. El gran problema que tienen algunos grupos es que no aceptan el voto del movimiento indígena”, afirmó y dijo sentirse “dolido” por las mentiras y acusaciones que se hacen en su contra, como parte del movimiento activado contra sui administración.
Cívicos de las diferentes ciudades capitales de Bolivia cumplen un paro indefinido que tiene contundencia en ciudades como Santa Cruz, Potosí y Sucre. Exigen la anulación de las elecciones del 20 de octubre por denuncias de fraude, la renuncia del Presidente y de los vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE), y nuevas elecciones sin la presencia de los actuales mandatarios.
El líder cívico cruceño Luis Fernando Camacho informó el lunes que en coordinación con el resto de los cívicos y el Comité de Defensa de la Democracia (Conade) se decidió “resguardar” todas las instituciones públicas y fronteras para evitar el ingreso de los funcionarios públicos y de recursos económicos al Gobierno.
“Por Bolivia aguantamos tantas acusaciones, tantas mentiras, tantas humillaciones, claro, duele, pero aguantamos todo por nuestro proceso de cambio porque nuestro proceso de cambio ha demostrado que Bolivia tiene mucho futuro”, expresó en el acto de entrega de un edificio para la Alcaldía del municipio Waldo Ballivián.
Un equipo de expertos de la Organización de Estados Americanos (OEA) realiza una auditoría electoral a las elecciones para determinar si hubo o no fraude. Morales dijo que si se detecta irregularidades está dispuesto a ir a una segunda vuelta.
En las elecciones, Morales le sacó una venta superior a 10 puntos a Carlos Mesa, el segundo en votación, lo que descartó un balotaje.



